Dos noticias sobre el #periodismo, una mala y otra buena

6 05 2016

 

El jueves 14 de abril de 2016 participé del acto de graduación de la Maestría en Periodismo del diario La Nación y la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). Para la ocasión me habían invitado a dar lo que en la jerga académica se denomina “última clase”. Lejos de enseñar nada, me permití hacer la siguiente reflexión: 

Autoridades de la Universidad Torcuato Di Tella y del diario La Nación, queridos graduados de la Maestría en Periodismo, con algunos de los cuales me ha tocado trabajar en la redacción en los últimos meses; queridos ingresantes, muchas gracias por invitarme a compartir con ustedes algunas ideas, que me permití titular “Los medios pasan, el periodismo queda”.

Tengo dos noticias para darles, una buena y otra mala. Y esta vez elijo yo. Voy a empezar por la mala noticia.

Aunque les digan lo contrario, siempre la mala noticia va primero. Como el dolor, la mala noticia suele ser un aviso de que algo anda mal y debe ser reparado.

La mala noticia que tengo para darles es que es un pésimo momento para hacer periodismo.

Y es una mala época porque las empresas periodísticas en las que hasta ahora creció y se desarrolló el periodismo están en crisis. Lo están de manera estructural en todo el mundo, y lo están de manera dramática en la Argentina, donde anabólicos como la pauta oficial y los subsidios estatales habían disimulado aquella crisis y creado una burbuja a cuyo estallido estamos asistiendo ahora: cientos de periodistas se están quedando sin trabajo por el cierre de los medios en los que se desempeñaban. Los mejores de ellos seguramente esperaban este desenlace porque ningún medio de comunicación en ningún lugar del mundo democrático subsiste si el 100% de sus ingresos provienen de los recursos públicos.

Hacer oficialismo no es un buen negocio para el periodismo. No lo fue nunca y no lo será tampoco ahora.

En el mundo, la crisis estructural tiene que ver con los profundos cambios en los hábitos culturales de las audiencias, que además están ahora atomizadas en múltiples intereses, plataformas, pantallas, segmentos y temáticas. Cierran diarios y revistas y las emisoras de radio y TV tradicionales pierden audiencia.

El viejo modelo publicitario no alcanza para pagar la cuenta. La búsqueda de nuevos modelos de negocios todavía no ha dado resultados nítidos. Aparecieron muy interesantes experimentos de redacciones sin fines de lucro pero aún no lograron despegar. Hay quienes esperan la llegada de súper salvadores de billetera holgada y experiencia digital. Pero Jeff Bezos -fundador de Amazon y nuevo dueño del Washington Post- hay uno solo.

La cuestión del modelo de negocios que haga viable el periodismo no es un tema menor ni ajeno a nosotros. En el mundo desarrollado, cada periodista de investigación le cuesta a la organización informativa para la que trabaja 500.000 dólares. La investigación sobre pedofilia que sirvió de base para la película ganadora del Oscar Spotlight, costó en 2003, un millón de dólares. Duró ocho meses. ¿Cuánto habrá costado hasa ahora la de Hugo Alconada Mon que lleva siete años y aún no se publicó? El periodismo, de papel, audiovisual o digital, cuesta dinero. Un buen periodista debe ser consciente de todo esto. Debe ser consciente de este momento mundial y nacional de la profesión.

Por favor, respiren, tomen aire y no se depriman.

Siempre hay buenas noticias. Las buenas noticias también son importantes porque rompen el escepticismo y generan esperanza. Todas las sociedades necesitan ese oxígeno para avanzar y somos los periodistas quienes tenemos que aportarlo.

En el periodismo la buena noticia es que nunca en la historia hubo un mejor momento para ejercer este oficio, el mejor del mundo según Gabriel García Márquez.

Nunca estuvo al alcance de la mano una audiencia global de más 3000 millones de personas. Casi la mitad de la humanidad está conectada a Internet. Y más de la mitad, unos 4000 millones, usan teléfonos móviles (es decir, pueden llevarnos en el bolsillo o en la cartera).

Nunca fue tan activa la audiencia, que también es productora de contenidos y auxiliar de nuestro trabajo. No hay que tenerle miedo a la audiencia cuando nos corrige porque mejora nuestra tarea. Nos hace mejores profesionales. La marca personal del periodista -se lo habrán dicho ya muchas veces- se construye sobre la base de la credibilidad: precisión y prolijidad son ladrillos fundamentales de ese edificio. Y diálogo con las audiencias.

El periodismo se hace con datos. Dato a dato, con detalles reveladores. Hablando con todas las fuentes (incluso con aquellas que se niegan a hablar con nosotros). Consiguiendo y procesando documentos. Creando bases de datos y mapas de relaciones. Navegando las redes sociales pero también observando los hechos y viendo personalmente a aquellas fuentes que, como en las películas, siguen eligiendo el contacto personal en lugares que ahora nos parecen extravagantes. Un bar, por ejemplo.

Nunca hubo tantas y tan buenas herramientas para aplicar a la búsqueda, procesamiento y difusión de información. La tecnología no suplanta el olfato y el criterio del periodista sino que los potencia.

Nunca fue tan interesante la experimentación con nuevos géneros, narrativas y registros, nuevos modelos de negocios y nuevos momentos de consumo de información y entretenimiento.

Y, por lo tanto, nunca fue tan necesario el emprendedorismo en periodismo. Se buscan periodistas emprendedores, incluso dentro de las organizaciones tradicionales de noticias. El que no venga con ideas nuevas, que siga de largo. Por ejemplo, si alguien tiene ahora mismo una buena idea para atraer al público de 16 a 24 años, por favor me busca después del acto y conversamos.

Sobreinformada y a veces intoxicada de rumores, nunca esta enorme audiencia estuvo más necesitada confirmación y de sentido.

Sí, la buena noticia es que nuestra profesión sigue siendo vital. No le crean a los agoreros -siempre quise usar esa palabra en un discurso público- que anuncian el fin del periodismo: el periodismo está vivo porque es más necesario que nunca, es la profesión en la que la sociedad buscará el sentido de los hechos, sus causas y sus consecuencias. Las audiencias a veces quieren saber, pero aún cuando saben mucho y están sobreinformadas quieren y necesitan entender. Y ahí volvemos a ser necesarios.

Para poder explicar a una sociedad compuesta por individuos incapaces de prestar atención por más de 5 minutos, tenemos que estudiar mucho, y aunque seamos generalistas por naturaleza, lograr especializarnos en el tema de cada nota para lograr la hazaña de la síntesis.

La buena noticia es que es un gran momento para hacer periodismo. Aunque a veces nos rechace y nos de vuelta la cara, la sociedad necesita del periodismo. Hecho por periodistas.

Qué mal momento para hacer periodismo, y qué buen momento para no dejar de hacerlo

Bienvenidos a la aventura de buscar y contar las verdades de interés público. No se harán ricos si ejercen el oficio con honestidad, pero les aseguro que serán muy felices.





#Argentina Comentario sobre la declaración de académicos acerca de los cambios en las políticas de #comunicación

11 02 2016

Unos cuarenta investigadores de distintas universidades nacionales -algunos de los cuales participaron en la redacción de la ley de servicios de comunicación audiovisual de 2009- difundieron una declaración sobre las modificaciones introducidas por decreto en la norma audiovisual y en la ley de telecomunicaciones, pomposamente llamada Argentina Digital. En concreto, los académicos pusieron en la mira lo dispuesto por los decretos de necesidad y urgencia 13/2015 (que modificó la ley de ministerios) y 267/2015 (que modificó las leyes de medios y de telecomunicaciones).

 

Todos los investigadores que firman la declaración merecen el mayor de los respetos por el rigor y la pertinencia de sus trabajos, por sus trayectorias en el país y en el exterior y, sobre todas las cosas, por su honestidad intelectual en la búsqueda del bien común.

 

Dicho esto, me parece importante contextualizar cada párrafo de la declaración, en la que se expresa “preocupación (…) tanto en el procedimiento como en los contenidos de dichas medidas”, y enumera de manera “sintética” las que se consideran “principales” (destacados aparecen los párrafos de la declaración).

“La política de medios/comunicación tiene enormes y multifacéticas implicancias para la democracia y la libertad de expresión, en consecuencia su elaboración debe ser fruto de discusiones y consensos amplios que involucren una multiplicidad de actores políticos y sociales. No puede dirimirse a puertas cerradas entre funcionarios del Poder Ejecutivo y los principales actores empresariales. De hecho, tanto la vía del decreto como su contenido contravienen pactos internacionales –vigentes en la Argentina, así como leyes específicas- relativos a la protección de la libertad de expresión y a la regulación de medios.”

América latina en general, y la Argentina en particular, experimentaron con dramatismo en los últimos 15 años la implicancia que la política de medios/comunicación tiene para la democracia y la libertad de expresión. Las leyes Resorte (y su ampliación al universo digital) en Venezuela y  orgánica de comunicación en Ecuador, son los dos más nítidos ejemplos del retroceso de las libertades y de la concentración de la información en una sola voz (gubernamental). En Argentina, no puede equipararse a ellas la ley de medios -así llamada por el kirchnerismo gobernante los últimos 12 años- pero sí puede decirse que muchas de las prácticas adoptadas por ley, decreto o simplemente de facto en los últimos años -y que bien pueden caracterizarse como “políticas de comunicación”- buscaron crear un monopolio gubernamental y paragubernamental de la comunicación que incluyó la sanción de normas como la ley de medios (en cuyo diseño ya puede encontrarse la razón de su posterior aplicación sesgada y arbitraria), la ley Argentina Digital, la ley antiterrorista, la ley de desarrollo satelital, y la ley de declaración de interés público de la fabricación de pasta de celulosa y papel para diarios; las resoluciones de autorización de las fusiones de Cablevisión y Multicanal -sin la apertura a la competencia con las telefónicas- y del ingreso de Telefónica de España (controlante de Telefónica de Argentina) en Telecom Argentina a través de Telecom Italia; y las medidas administrativas tendientes a fijar el precio del abono de la TV por cable; la millonaria estatización de los derechos de televisación del fúbtol y el uso político de esas emisiones; la distribución arbitraria de la publicidad oficial y su uso para financiar medios adictos; y la manipulación partidaria y facciosa de los medios públicos (en particular Radio y Televisión Argentina SE). A eso deben sumarse acciones de facto, como la prohibición a las empresas de retail de consumo masivo (principalmente los supermercados) para que publiciten en los diarios nacionales de mayor circulación -medida que se conoció como “cepo publicitario”- o la persecución ideológica contra periodistas y dirigentes opositores con campañas de desprestigio orquestadas de manera organizada -y con intervención de organismos de inteligencia- desde el mismo aparato de propaganda gubernamental y paragubernamental. Este fue el contexto de las políticas de comunicación  en la Argentina en los últimos 12 años, con especial énfasis desde 2005 en adelante. Estas prácticas ya habían sido aplicadas a escala local en la ciudad de Río Gallegos y en la provincia de Santa Cruz, como bien retrató en su momento el periodista ya fallecido Daniel Osvaldo Gatti en su libro El amo del feudo, de 2003.

Lee el resto de esta entrada »





#leydemedios: @AfscaDigital reconoce el “fracaso” de los concursos para crear 138 nuevas radios

14 04 2014

Dos meses después de aprobar el plan de adecuación del grupo Clarín a la ley de medios, el directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) volverá a reunirse nuevamente este miércoles 16 de abril. Sin embargo, lejos de tratar los planes de adecuación pendientes –para lo cual ese organismo se mantiene en estado de sesión permanente– se centrará en el tratamiento de otros expedientes.

Entre otras cosas, declarará literalmente “fracasados” unos 70 concursos para la creación de 138 nuevas emisoras de frecuencia modulada en las provincias de San Luis, Chaco, Catamarca, Mendoza, La Rioja, Río Negro, Neuquén, San Juan, La Pampa y Chubut. “Declárese fracasado el concurso referido”, es la expresión literal que utiliza el lenguaje jurídico del organismo en cada una de las resoluciones que se aprobarán mañana sobre este tema.

Hoy, para “desmentir” una referencia a estos “fracasos” en una nota que me publicó La Nación, Fernando Torrillate, vocero de el presidente de la Afsca, Martín Sabbatella, afirmó:

“Como el objetivo de ese diario no es informar sino manipular y desprestigiar la tarea del Estado, Crettaz le dedica apenas pocas líneas a una decisión muy importante de AFSCA como es la de declarar, de acuerdo al artículo 32 de la LSCA, en concurso público, abierto y permanente 70 llamados realizados en 2012 para la adjudicación de 138 frecuencias. Por distintos motivos, muchos participantes de esos concursos no llegaron a completar la documentación requerida, así que se tomó la decisión de mejorar los pliegos, reducir sus costos e invitar a quienes participaron a que vuelvan a hacerlo gratuitamente. A la par de ello, estamos tratando pasado mañana el concurso público de otras 317 frecuencias en las provincias de Córdoba, Jujuy y Formosa, que se agregan a los más de 1.000 ya realizados en 2012 y 2013”.

El vocero de Sabbatella (llamativamente no es este último el que asume los dichos) no desmiente, más bien explica las razones del “fracaso”.

A casi dos años, y tras una intensa campaña de difusión, numerosos talleres de capacitación y varias postergaciones, la Afsca cerrará esos concursos al no haber logrado la convocatoria esperada entre particulares y organizaciones con y sin fines de lucro. Se trata de la segunda licitación que el organismo que aplica la ley de medios declarará “sin efecto” tras el fracaso de la licitación que en 2011 buscó crear 220 nuevos canales de televisión abierta en todo el país, y en julio de 2012 fue dejada “sin efecto”.

En el caso de las FM, la convocatoria había sido lanzada el 15 de mayo de 2012 cuando se publicó en el Boletín Oficial la resolución 698 que aprobó el reglamento y los detalles de los concursos (uno por cada una de las 70 ciudades alcanzadas). Ahora, el directorio de la Afsca, que preside Sabbatella, aprobará las resoluciones que declaran formalmente “fracasados” los concursos. Así se desprende textualmente del orden del día que tratará el organismo el miércoles, donde no están incluidos los planes de adecuación cuyo plazo de presentación venció el 7 de diciembre de 2012. En esa lista de temas también figura mencionada escuetamente un expediente de “solicitud de apertura a concurso público conforme artículo 32 de la ley”, que sería la convocatoria a la que se refirió Torrillate en su desmentida.

Un tercio de las fallidas nuevas FM iban a operar en Chaco, provincia del jefe de gabinete Jorge Capitanich, que al momento de la convocatoria de los concursos era director de la Afsca y presidente del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual. Mendoza, Neuquén, Catamarca, La Pampa y Chubut, tendrían alrededor de diez nuevas FM cada una.

La Afsca, que aún no realizó el plan técnico que exige el artículo 88 de la ley de medios, llamó a concurso frecuencias en ciudades donde la situación del espectro radioeléctrico no se caracteriza por el caos de interferencias reinante en las ciudades más densamente pobladas. Sin embargo, según los considerandos de aquella disposición, se esperaba que “en la mayoría de los casos” se trataría “de procedimientos de regularización de estaciones ya operativas de baja potencia, que se desarrollan por igual en las grandes urbes y en las ciudades de menor envergadura, en las que el acceso a profesionales y trámites administrativos se torna limitante”.

De hecho, a diferencia del costo de los pliegos para el fallido concurso de canales de TV, en este caso los valores fueron muy bajos: 1500 pesos para organizaciones sin fines de lucro, y 2500 pesos para particulares o empresas comerciales con fines de lucro.

Sigue pendiente el visto bueno de la autoridad de aplicación de la ley audiovisual a las propuestas de adecuación del grupo Telefe, propiedad de Telefónica de España; de Prisa, empresa española dueña de varias emisoras de radio, entre ellas Continental; y Telecentro, cableoperadora de Alberto Pierri, entre otros grupos. Los directores de la Afsca por la oposición parlamentaria, Gerardo Milman (Frente Amplio Progresista) y Marcelo Stubrin (UCR) reclamaron dos semanas atrás que se defina la situación de esos grupos. “No hay impedimentos técnicos para que eso suceda”, afirmaron entonces en un comunicado. En su comunicado desmentidor de hoy, la Afsca no dice nada sobre esos pendientes y se limita a recordar que ninguno de los 35 planes de adecuación fueron formalmente aprobados (la mayoría de ellos sólo fueron formalmente declarados admisibles).

Si se aplicara la letra de la ley, Telefónica y Prisa podrían verse obligadas a vender sus medios, y Telecentro debería solicitar varias licencias para cubrir la misma zona geográfica en la que ahora presta servicio con una sola (lo que para los expertos le restaría valor a la empresa al limitar sus posibilidades expansión dado que la norma sólo permite operar hasta 24 licencias de cable).





#leydemedios: entregan histórica LT28 de Rafaela a una fundación vinculada al kirchnerismo local

16 02 2014

Por el momento,  habrá poco  y nada del mentado “sector no comercial” creado por la ley de medios algo celebrado la semana pasada por la prestigiosa ONG Reporteros sin Fronteras-. Apenas cáscara para esconder los verdaderos dueños, y los fines de uso eminentemente políticos de los medios audiovisuales. No digan que no venimos avisando. A continuación, el caso de la histórica LT28 Radio Rafaela.

La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) aprobará este lunes 17 de febrero la adjudicación de dos emisoras de radio a “una fundación”.  Se trata del primer concurso derivado de la ley de medios audiovisuales en el que se sometieron frecuencias a competencia sólo entre entidades no comerciales.

Entre los temas que tratará el directorio de la Afsca -además de las adecuaciones de Clarín, Manzano-Vila, Aldrey Iglesias, Barbarita Vila y otras tres empresas de medios- está el expediente 2629/Afsca/13 por el cual se aprueban “los actos del concurso público convocado mediante resolución N°1202/Afsca/2013, con el objeto de adjudicar dos licencias, para la instalación, funcionamiento y explotación de una estación de radiodifusión sonora por modulación de amplitud en la frecuencia 1470 mhz, identificada con la señal distintiva LT28 y de una estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia, en la frecuencia 96.5 mhz, canal 243, identificada con la señal distintiva LRM 750, Rafaela, Santa Fe. Adjudícase a la Fundación Rafaela XXI las dos licencias señaladas.”

Para asumir la titularidad de ambas licencias se habían presentado dos fundaciones, Rafaela XXI y Potenciar. Los sobres con las ofertas se habían abierto el 7 de noviembre de 2013 en la sede que la Afsca tiene en Rosario. El artículo 89 de la ley de medios dispone que cuando por distintos motivos el Estado recupere frecuencias, en los nuevos concursos les dará prioridad a organizaciones no comerciales. En rigor, ese artículo -como tantos otros- está siendo incumplido por la Afsca, porque en su primer párrafo exige el diseño de un “plan técnico”, algo que -a más de cuatro años de la sanción de la ley- aún sigue pendiente.

Lejos de pertenecer al llamado “tercer sector”, o a la sociedad civil, o al ámbito no comercial, ambas fundaciones, tanto la ganadora como la perdedora, tienen vínculos con el poder político rafaelino o bien con el sector comercial. LT 28 (cuya historia puede repasarse aquí) había sido intervenida por la Afsca en abril de 2013 tras un extenso conflicto gremial en el que los empleados habían dejado de percibir sus salarios (situación similar a la que ocurre desde fines de 2013 en Radio Chaco/Arte Argentina, de Resistencia, sin que la Afsca se entere demasiado).

La Fundación Rafaela XXI es presidida por Marta Engler, dirigente justicialista que fue mano derecha del ex intendente y actual diputado nacional justicialista Omar Perotti. Cuando Perotti asumió por segunda vez la intendencia de Rafaela en 2003, Engler integró su gabinete como secretaria de Coordinación General de la intendencia, algo que los medios locales apodaron “supersecretaria” municipal.

Lee el resto de esta entrada »





#leydemedios: en Mar del Plata, Aldrey Iglesias no vende nada y confirma fracaso del Art. 45

13 02 2014

[Una versión similar a esta nota se publicó el 13/02/2013 en La Nación]

Poco cambiará en Mar del Plata, donde el español Florencio Aldrey Iglesias, controla cuatro emisoras AM y tres FM, y es accionista del principal cableoperador local, además de controlar otras tres AM (Mendoza, Córdoba y Tandil) y tres FM (Bahía Blanca, Mendoza y Villa Gesell). Aldrey Iglesias también es propietario del diario La Capital de Mar del Plata y del histórico La Prensa, de Buenos Aires. El segundo diario marplantense, El Atlántico, adquirido recientemente al grupo Olmos por Néstor Otero, concesionario de la terminal de Retiro, es impreso en los talleres de La Prensa.

La familia Aldrey, liderada por Florencio y sus hijos, redistribuye sus licencias entre los mismos integrantes de las actuales sociedades y agrega como nuevos titulares a actuales ejecutivos de esas empresas. De hecho, los subdirectores de sus diarios, Marcelo Pasetti (La Capital) y Lauro Laíño (La Prensa), son los únicos nombres nuevos vinculados a la titularidad de frecuencias. Esta redistribución que aparece en el expediente 1089 le permite al Multimedios La Capital conservar todas sus emisoras.

Aldrey Antes y Despues Cronica de la Costa

Lee el resto de esta entrada »





#leydemedios: Manzano-Vila, desprolijo, tendrá que hacer más cambios (probablemente cosméticos)

13 02 2014

[Una versión similar a esta nota se publicó el 13/02/2013 en La Nación]

Bien enredada es la situación del grupo Manzano-Vila, cuyo expediente se apresta a analizar la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) en breve. Manzano-Vila, que aunque comercialmente se presenta como grupo Uno Medios, no tiene unidad corporativa y sus múltiples empresas figuran en cabezas de distintos accionistas. El dictamen que aprobará Afsca el lunes próximo (si se confirma la reunión convocada todavía informalmente) sobre la presentación hecha por Manzano, Daniel Vila y su hermano Alfredo deja expuestas múltiples irregularidades del grupo en la operación de sus medios y, consecuentemente, exigirá varias modificaciones, lo que no impedirá su aprobación.

Entre otras cosas, los hermanos no podrán tener más del 1% de las acciones de Supercanal SA cuando se ejecute la homologación de su concurso de acreedores (dictada en 2011), algo que el juez interviniente supeditó a la presentación de garantías (por al menos US$ 35 millones) que aseguren a los acreedores el pago de la deuda y que se remita previamente la actuación a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).

Según el abogado experto en radiodifusión Alejandro Pereyra “la condición del cierre del concurso no está en la parte resolutiva de los dictámenes sujetos a aprobación del directorio y por lo tanto se estaría inmiscuyendo la Afsca en las decisiones de la Justicia”, dado que el organismo estaría decidiendo el destino de activos cuyos dueños son aún inciertos. De manera llamativa, al citar una medida cautelar que impide a la Afsca decidir sobre las licencias de Supercanal, el mismo dictamen sólo menciona las iniciales de los nombres de las partes en ese litigio: juicio 152089 “V,AF c/VSDE y Otro p/ordinario S/medida cautelar”, que se tramita en el Juzgado Civil, Comercial y Minas N°9 de Mendoza.
Lee el resto de esta entrada »





#leydemedios: @Grupo_Clarin tendrá más plazo (que Manzano-Vila) para informar eventuales nuevos titulares

13 02 2014

[Una versión similar a esta nota se publicó el 13/02/2013 en La Nación]

La ley de servicios de comunicación audiovisual podría cerrar este lunes un nuevo capítulo de su accidentada historia pero sin producir aún ninguna transformación concreta en el mapa de medios de la Argentina: la mayoría oficialista del directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) se apresta a declarar admisibles sin cambios el plan de adecuación a la norma presentado por el grupo Clarín, que además tendrá más tiempo que otros grupos para llevar a la práctica esa propuesta.

También aprobará, pero con algunas exigencias, el plan propuesto por Manzano-Vila, el segundo grupo de medios del país, cuya adecuación completa podría quedar suspendida para el caso de su principal empresa, la cableoperadora Supercanal, hasta que se efectivice la homologación de su concurso de acreedores iniciado el 19 de abril de 2000, hace 15 años, y se resuelva una medida cautelar dictada en un misterioso juicio que impide al Afsca innovar sobre las licencias.

Lee el resto de esta entrada »





En el Congreso, #leydemedios no tuvo masivo apoyo opositor como suele escucharse

21 11 2013

El kirchnerismo ha sido un gran creador de mitos. No siempre lo logra con los grandes mitos (por ejemplo, a pesar de los millones invertidos no logró aún convertir en leyenda a la figura de su fundador, también fue millonario). Pero sí ha sido muy efectivo en los pequeños mitos, que se meten en la cotidianidad y hasta los más informados asumen y repetir hasta que la cuestión choca. Y a veces choca literalmente: como el mito de la recuperación del ferrocarril, que ya casi no resiste nuevas colisiones.

Respecto de la historia del debate y aprobación de la ley de medios audiovisuales hay mucho mito dando vueltas. Y cuando digo muchos, digo muuuuuchos. Imposibles de resolver en un solo post (al menos para mi en este momento).

Entre esos mitos está el supuesto gran apoyo opositor en el debate parlamentario de la norma. Y eso es un mito porque es absolutamente falso.

Acá van los nombres y números de las votaciones en general:
En la Cámara de Diputados los principales bloques opositores se retiraron “indignados” (algo que creo no debieron hacer para pelear en la votación en particular la reforma de algunos de los artículos luego impugnados judicialmente).

El resultado final dio 147 votos positivos, 4 votos negativos y 1 abstención (Miguel Bonasso). Fruto de aquella masiva retirada, 104 diputados estuvieron ausentes. O sea, no hubo una mayoría aplastante, sino más bien lo contrario.

Y si uno se pone a analizar cómo fueron votados los artículos luego cuestionados en la Justicia (sin éxito al final) por el Grupo Clarín, en algunos casos los resultados fueron más ajustados.

En diputados, sólo el bloque completo del Partido Socialista (integrado mayoritariamente por diputados santafecinos referenciados en Hermes Binner, entonces gobernador de esa provincia que deseaba tener un canal de TV distrital) votó a favor de la ley (10 votos). A eso hay que sumarle los votos de lo que por entonces se denominaba Proyecto Sur, Claudio Lozano, que funcionaba en interbloque que otros dirigentes filokirchneristas (como Victoria Donda, luego devenida completamente opositora), y el solitario voto de un diputado del bloque referenciado en el cordobés Luis Juez. Ese fue todo el acompañamiento opositor a la ley de medios entre los diputados.

Aquí, la planilla oficial con nombres, partidos, provincias representadas y sentido del voto.

En la Cámara de Senadores, que ratificó el texto aprobado en Diputados, el tratamiento fue más calmo porque el kirchnerismo tenía mayoría suficiente para sacar la norma como quisiera (aunque previamente el propio Néstor Kirchner tuvo que ajustar a algunos rebeldes que por convicción o por intereses económicos –como el caso del ahora vicegobernador de Jujuy y desde entonces empresario de medios, Guillermo Jenefes-).

En esta cámara el resultado fue el siguiente: 44 votos positivos, 24 votos negativos, y 4 ausentes. Aquí los únicos realmente opositores que acompañaron la ley fueron el socialista de Santa Fe Rubén Giustiniani y el bussista de Tucumán Carlos Salazar (que días antes había sido un duro opositor al texto legal).

Aquí, la lista de nombres, partidos, provincias representadas y sentido del voto.

Como se ve, el apoyo opositor fue escueto, y su relevancia se limitó al Partido Socialista.





[DOCUMENTO] Completa, la demanda de inconstitucionalidad del Art. 151 de #leydemedios

17 11 2013

PROMUEVEN ACCION MERAMENTE DECLARATIVA INCONSTITUCIONALIDAD ART. 151 LEY 26522 – INTERVENCION JUDICIAL.-

Señor Juez:
RITA BEATRIZ LIEMPE, en el carácter que precedentemente pasare a exponer, con el patrocinio letrado del Dr. JERONIMO SABAS TORRES, letrado, Monotributista, CUIT 20-29676646-2, T 603 Fº 754 del CFALP, constituyendo domicilio en la Av. Cabildo 3816, de la Ciudad de Buenos Aires, de la provincia de Buenos Aires -Estudio, a V.S. respetuosamente decimos:

I.- PERSONERIA
Quien suscribe, Rita Beatriz Liempe DNI Nº 18.599.367, descendiente de los mapuches, pueblo que no era sedentario, nuestras familias o sea nuestro apellido está en distintos lugares del Wuall Mapu. La madre de mi abuela paterna era de Azul. Fueron prisioneros del ejército, logrando escapar al sur. Mi abuelo fue de Gulu Mapu, de Curá Cautin. Por parte de mi abuelo paterno, o sea Liempe -Illay siendo el apellido de mi bisabuela, la madre de mi abuela, Paineo.

Si debemos decir una identidad territorial, somos mapuche-ranculche.
Lee el resto de esta entrada »





Los “21 puntos”, corazón partido de la #leydemedios de los que ya pocos se acuerdan

9 11 2013

El corazón de la ley de medios audiovisuales, que dio lugar a una de sus cualidades casi míticas, está en los “21 puntos para una radiodifusión democrática” elaborados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, un grupo grueso de universidades, entidades y personalidades de la comunicación (de la “emisión” más que de la “recepción”, aunque suene extraño hacer ese tipo de distinciones en esta época).

Representantes de esa coalición –que fue perdiendo integrantes a medida que fue siendo cooptada por el kirchnerismo- fueron recibidos por la presidenta Cristina Kirchner y visitaron con frecuencia a los distintos presidentes de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), incluido Martín Sabbatella.

Sabbatella –entre otros funcionarios oficiales, a los que hay que sumar al jefe de gabinete Juan Abal Medina– suele recordar que la ley de medios se originó en aquellos 21 puntos, sin aclarar cuánto de ese ADN hay en la ley de medios y en su aplicación. 

Un repaso por los 21 puntos mentados demuestra que al menos la mitad de ellos no están presentes en la ley o son violados sistemáticamente. ¿Qué no?, repasemos uno por uno (resumo los puntos para poder abarcarlos, quien quiera leerlos en versión completa, puede ir aquí).

1.- Derecho a la comunicación (SE CUMPLE. Digamos que está en el texto de la ley y eso ya es bastante, pero a juzgar por las restricciones al acceso a la información del Estado desde 2007 hasta el presente, es letra muerta y algo vieja en tiempos de Internet)

2.- Radiodifusión no es simple negocio comercial sino servicio esencial  (SE CUMPLE. Digamos que se cumple porque está en el contenido de la ley, pero habría que plantear algunos grandes asteriscos de esos que aclaran al pie con letra chiquita: Diego Gvirtz, Sergio Szpolski-Matías Garfunkel, productora la Corte, Gerardo Ferreyra-Osvaldo Acosta Electroingeniería-360 TV, etc.)

3.- Estará prohibida por ley la asignación arbitraria o discriminatoria de publicidad oficial (NO SE CUMPLE, no está en la ley, no hay una ley específica, hay varios fallos judiciales, algunos de la propia Corte, que el Poder Ejecutivo incumple).

4.- Frecuencias radioeléctricas no deben transferirse, venderse ni subastarse.  (NO SE CUMPLE. Sabbatella interpreta que donde la ley dice que se pueden transferir licencias “al solo efecto de la adecuación”, significa que en este proceso se pueden vender todos los medios que se quiera, no sólo aquellos que sean necesarios transferir para no exceder los topes máximos permitidos respecto del número de licencias: casos Daniel Hadad-Cristóbal López y Nemesio, entre otros).

5.- Promoción de la diversidad y el pluralismo (…) Igualdad de género e igualdad de oportunidades para el acceso y participación de todos los sectores de la sociedad a la titularidad y gestión de los servicios de radiodifusión. (SE CUMPLE A MEDIAS. La radio y la TV estatales pueden ser plurales en términos religiosos, de minorías étnicas o colectivos sociales, pero no tiene ni el más mínimo atisbo de pluralismo político, lo que viola aspectos concretos de la ley de medios. Sin fuentes de financiamiento genuinos no hay posibilidad de que algunos sectores sociales puedan acceder a medios. Y aún cuando accedan, ¿qué les asegura audiencia? En este punto vuelve a confirmarse la visión acotada que tuvo también el corazón de la ley)

6.- Políticas efectivas para evitar la concentración de la propiedad  (SE CUMPLE. Aunque, claro, el modo en que propone afectará –en mi modesto parecer el desarrollo digital de la Argentina, algo que ya he explicado en otro post–)

7.- Se deberá garantizar la indemnidad intelectual y estética de los trabajadores (NO SE CUMPLE. Por favor, sobre este punto consultar a Juan Miceli -al que por esto, le pasó esto– o Marcelo Longobardi, que por esto, le pasó esto).

8.- En los casos de una integración vertical u horizontal de actividades ligadas, o no, a la comunicación social, se deberán establecer regulaciones que promuevan el pluralismo, respeten las incumbencias profesionales y derechos intelectuales de los artistas y demás trabajadores de la comunicación y el espectáculo (SE CUMPLE Aunque el debate quizá sea otro. ¿Qué incumbencias profesionales requieren los medios y las industrias culturales del presente y del futuro inmediato? ¿Qué son los derechos intelectuales en este tiempo? ¿Cómo deben regularse?)

9.- Deberá mantenerse un registro público y abierto de licencias.  (NO SE CUMPLE. El Afsca es un organismo opaco. No son públicos esos registros si por publicidad se entiende que estén en Internet y sean fáciles de consultar para cualquier ciudadano. Pero tampoco existen si uno presenta un pedido de acceso a la información pública en los términos del aquel olvidado decreto firmado por el entonces presidente Néstor Kirchner en 2003; yo participé de un pedido de ese tipo y la Afsca nos mandó a recorrer oficinas y visitar páginas web de, por lo menos, 15.000 medios de comunicación audiovisual que, según Gabriel Mariotto, hay en Argentina).

10.- No podrán ser titulares de licencias  funcionarios públicos. (NO SE CUMPLE. El país se llenó de esposas, hermanos, hijos, sobrinos, amigos de la infancia, etc. de funcionarios públicos que encabezan medios o grupos de medios de comunicación. Algunos de esos funcionarios transfirieron esos medios de manera reciente: por ejemplo, Guillermo Jenefes, ex senador que fue clave para la habilitación del tratamiento de la ley de medios en 2009, actual vicegobernador de Jujuy, dueño de Radio Visión Jujuy (un grupo provincial de medios), que se “adecuó” a la norma en los mismos términos en los que proponen hacerlo Ick (Santiago del Estero), Manzano-Vila y Clarín. De lado opositor, el diputado Francisco de Narváez conserva un tercio relevante del grupo América, en sociedad con Manzano-Vila, lo que incluye el canal de TV, una señal de noticias y la radio La Red. José Luis Manzano y Alberto Pierri, son ex funcionarios clave del gobierno de Carlos Menem devenidos luego en importantísimos empresarios de medios. Pero no son los únicos. Y no estamos contando aquí los medios comprados por amigos o a instancias de los gobernadores. La lista sería interminable).

11.- Existen tres tipos de prestadores: públicos, comerciales y comunitarios (NO SE CUMPLE. Como decía una tía abuela muy querida, “ni noticia” del 33% del espectro –otro tema para discutir porque el espectro es necesario también para la Internet móvil de alta velocidad, fundamental para que se escuchen y vean muchos más y mejores medios de los que el broadcasting permite-. Las licencias otorgadas a radiodifusores comunitarios son un puñado (muchas de ellas habían sido pedidas antes de la sanción de la ley) y el mayor problema (sobre el que la ley no dice nada) está en la ausencia de fuentes genuinas de financiamiento, lo que vuelve a esos medios dependientes del Estado, es decir –en Argentina- del gobierno de turno.)

12.- Los medios estatales deberán ser públicos y no gubernamentales. (NO SE CUMPLE, y se observa al kirchnerismo muy orgulloso de ello. La Corte Suprema, de manera superficial y meramente declarativa, adhirió a este aspecto olvidado de los “21 puntos” en su fallo de ratificación de la constitucionalidad de la ley audiovisual. Claro, para el presidente de la Afsca, Martín Sabbatella, la cosa es distinta: “Canal 7 es plural”).

13.- Los planes técnicos deberán reservar al menos el 33% de frecuencias para entidades sin fines de lucro. (NO SE CUMPLE porque ni siquiera hay “planes técnicos”. Hace unos días escuché a Graciana Peñafort destacar que sí hay plan técnico para la Televisión Digital Terrestre estatal, pero eso no está dentro de la ley de medios sino completamente fuera y si se le aplicara la ley el Estado no podría hacer lo que está haciendo: invitando a privados por decreto a transmitir sin licencia y sin haber participado de concursos por frecuencias a emitir por esa plataforma a más del 80% de la población cuando la ley sólo les permitiría llegar hasta el 35% -otro tope absurdo-).

14.- La ley establecerá cuotas que garanticen la difusión sonora y audiovisual de contenidos de producción local, nacional y propia. (SE CUMPLE A MEDIAS y Afsca permite que así sea al haber autorizado el uso de producciones estatales para cubrir el cupo de “producción local independiente” que exige la ley de medios).

15.- La explotación de los servicios de radiodifusión es indelegable y debe ser prestada por el propio titular de la licencia. (NO SE CUMPLE. Emisoras muy importantes, interesantes y destacadas alquilan las frecuencias por donde emiten –por ejemplo, Vorterix-; otras alquilan sus horarios marginales –por ejemplo, allí donde aparecen los pastores brasileños en la trasnoche-; otras alquilan espacios –lo cual está muy bien para la pluralidad de voces pero está prohibid por ley- a productoras que elaboran y comercializan sus propios programas).

16.- Las repetidoras y cadenas deben ser una excepción a la regla. (SE CUMPLE, ponele)

17. La publicidad sonora y audiovisual será de total producción nacional y deberá siempre diferenciarse de los contenidos de la programación. (SE CUMPLE. Fue la primera –y casi única- prueba de la existencia de la ley de medios: Comienzo de espacio publicitario-Fin de espacio publicitario. Pero dentro del espacio de contenidos hay innumerable cantidad de PNT –publicidad no tradicional- y sería gravísimo para la sustentabilidad de muchos medios que se prohíban, tal como se desprende de la ley. En cuanto a la publicidad de producción nacional (de lo que las “señales internacionales” están exceptuadas, aunque se produzcan y emitan desde Buenos Aires), algunas consecuencias podría tener en el Mercosur.)

18. Los sistemas de distribución de señales deberán incluir en su grilla de canales las emisoras de TV de aire de la localidad, el canal público nacional y un canal con producción informativa local y propia. (NO SE CUMPLE. Mis amigos de DirecTV se van a volver a enojar -ya se enojaron conmigo varias veces-, pero ellos son grandes incumplidores de la letra del artículo con el ok de Afsca, que centra su reclamo por el mismo asunto contra Cablevisión.  Además de obligar a tener un canal de generación propia, la ley prohíbe tener más de uno, lo que está dando lugar a situaciones absurdas como la que ocurre en Tucumán).

19. La autoridad de aplicación deberá respetar en su constitución el sistema federal y estará integrada además por organizaciones de la sociedad civil. (SE CUMPLE, ponele. Aunque por “organizaciones de la sociedad civil” suele considerarse en estos tiempos a sólo una parte de esas entidades, las que son ideológicamente afines).

20.- Se creará la figura de la “Defensoría del público” (SE CUMPLE)

21. En la nueva ley se deberá contemplar la normalización de los servicios de radiodifusión  (NO SE CUMPLE ni hay ninguna novedad al respecto. Mientras tanto, en Buenos Aires, hay frecuencias en las que emiten hasta 20 radios).