Héctor Magnetto: “Nos demonizaron, quisieron convertir nuestra marca y nuestro logo en sinónimo de vergüenza”

3 12 2016

Terminé de leer el libro Así lo viví, la larga entrevista de Marcos Novaro a Héctor Magnetto. El libro tiene dos prólogos -uno de Carlos Pagni y otro de Marcelo Longobardi- y se estructura en cinco capítulos con un anexo documental que contiene fragmentos de los discursos del CEO del Grupo Clarín en los encuentros gerenciales de ese conglomerado en los últimos años. Debo decir que las preguntas de Novaro son muy buenas y no esquivan las acusaciones que Clarín recibió del kirchnerismo, y las respuestas (donde se aceptan errores y se señalan responsabilidades) no esquivan esos tópicos. Para mi, esto es lo más importante de ese trabajo.

asi-lo-vivi

1. Kirchner y la prensa

Argentina debería promover la existencia de varios grupos de medios sólidos y autosustentables; obviamente, no a costa de destruirlos que ya tiene.

Los medios no eligen presidentes. La historia lo ha demostrado claramente.

[El kirchnerismo] apuntó a consagrar un modelo de gobierno basado en la concentración de poder, la perpetuación familiar y el rechazo de cualquier forma de control.

Como quedó demostrado con muchos otros actores de la Argentina, el problema no era yo, sino cualquier factor de la sociedad que no pudieran controlar.

Con la excusa de los intereses corporativos, se intentó negar legitimidad a la empresa periodística, que es, aquí y en el mundo, la base de sustentación del periodismo profesional.

Me parece que el caso de Clarín lo incomodaba [a Kirchner] especialmente por dos razones: percibía que tenía la autonomía financiera para sobrevivir sin la asistencia estatal, y no se sentía cómodo confrontándolo ideológicamente por la tradición desarrollista del diario y la mirada progresista de varios de sus periodistas.

Néstor Kirchner estuvo obsesionado desde el principio con nosotros. Diseccionaba cada tapa, cada título, cada epígrafe. Se quejaba con los periodistas y también llamaba a la empresa. No sólo cuestionaba análisis y opiniones, sino también el espacio que se les daba a las noticias. Buscaba siempre segundas intenciones, mensajes subliminales, conspiraciones. Desconocía o ninguneaba la lógica periodística.

A principios de 2004, con el secuestro de Axel Blumberg, el acto en la ESMA en el que Kirchner desconoció a Alfonsín y la toma de la comisaría de La Boca por parte de D’Elía, el gobierno recibió fuertes críticas en los medios durante una semana. La reacción de Kirchner fue destemplada. Según cuentan algunos de los integrantes de la comitiva que en esos meses lo acompañó en viajes oficiales a España y China, se irritaba cuando leía los diarios argentinos. Ellos lo escucharon insultarme a gritos por una columna de Van der Kooy, lo que refleja la concepción que tenía del periodismo: para él, todos eran escribas de los dueños.

Durante años, decenas de periodistas soportaron esta descalificación, sin más defensa que la de los colegas que se encontraban en una situación parecida, la de las empresas en las que trabajaban y la de una ética personal que demostró ser valiosa, porque les dio fuerza en medio de la tormenta.

En la calle, viví personalmente las dos cosas, las felicitaciones y los insultos.

Creo que el kirchnerismo, y algunas usinas académicas que terminaron siendo funcionales a él, mezclaron deliberadamente esos escándalos y fraudes con sus propios prejuicios sobre las empresas de medios, para establecer paralelismos más que forzados entre lo que pretendía hacer el gobierno argentino y los dilemas que enfrentaban los países desarrollados.

El objetivo era sentar las bases de un nuevo sistema de medios alineado con el poder político y desarticular al mismo tiempo un sistema de medios privado con posibilidades de autosustentación.

El kirchnerismo quería medios débiles, que necesitaran de la pauta o de otros negocios concecionados por el Estado. Que fueran para siempre tributarios del poder político. O si no, en el otro extremo, grandes corporaciones globales, que no tuvieran la más mínima intención de criticar al poder local. Aquí entran desde los grandes estudios de Hollywood hasta las corporaciones telefónicas o satelitales.

Un medio corrupto no tiene futuro: las audiencias lo detectan y lo abandonan.

En el mercado de medios argentino la competencia es muy intensa, lo ha sido históricamente. Proporcionalmente, hay mucho periodismo político en diarios, radio y televisión, y ha sido siempre muy diverso en términos ideológicos y partidarios.

Una estrategia razonable para un país más que fragmentar artificialmente medios para que terminen dependiendo de otras fuentes de financiamiento podría ser la de favorecer la existencia de diversos grupos de medios privados, autosustentados y diversificados. Y, en paralelo, establecer un sistema transparente de fomento para medios dedicados a atender segmentos específicos, comunidades puntuales, minorías, etc.

Cuando se empieza a hablar en serio de escalas, tecnologías y marcos regulatorios, se ve que los grupos de comunicación nacionales, entre ellos, Clarín, son chicos.

Las mismas posibilidades que tuvimos de integración […] o del ingreso posterior al mercado del cable e Internet, estuvieron disponibles para el resto de los actores de la industria.

Nos adjudicaron habernos beneficiado con la devaluación y la pesificación, cuando fuimos de los más perjudicados. Y obviamente, de haber apoyado el plan económico de la dictadura que Clarín fue el primero en cuestionar. Pero la verdad histórica poco importaba.

Uno de los objetivos de la estigmatización empresarial era disciplinar. Y lo hicieron muy bien con un grupo de empresas no menor, que prefirió hacer negocios a cambio de silenciar sus críticas. Fue otra impostura. Los Kirchner tuvieron un discurso de combate al capital, de enfrentarse a los intereses poderosos y concentrados. Pero la paradoja es que muchos de estos sectores convivieron pacíficamente con ellos sin hacer jamás planteos públicos críticos ni presentar objeciones a las decisiones de gobierno, por más dañinas que las consideraran.

Si podíamos ser atacados, denigrados y difamados todos los días a un nivel tan exasperante, era obvio que tan poderosos no éramos.

Creo que uno de los peores momentos fue cuando intentaron mezclar dos historias, el caso Noble y lo de Papel Prensa, para tratar de meternos presos a la señora de Noble y a mi. Era todo un delirio, pero contaron con la ayuda de algunos organismos de derechos humanos, de algunos fiscales y jueces amigos, y creo que estaban decididos a avanzar con eso incluso sin pruebas.

Cuanto más acorralados parecíamos estar, más gente confiaba en nuestra información.

Aguantamos, además -hay que decirlo-, porque teníamos espalda. Otros debieron vender, o prefirieron vender. No los juzgamos, porque quizás en algún caso era la única manera de proteger las inversiones y las fuentes de trabajo.

 

Lee el resto de esta entrada »





#TV Los argentinos, entre los cinco principales consumidores de noticias extranjeras del mundo

12 05 2016

Días atrás, recibí la siguiente gacetilla de PwC. Me pareció interesante y la comparto. No menos interesante me parece el hecho de que quien financió el estudio es el canal estatal ruso Russia Today, interesado en influir en la agenda de las audiencias globales (más que otros, a mi criterio).

PwC ha publicado recientemente el informe “The rise of cross-border news”, el cual analiza el impacto y crecimiento de las noticias cross-border, es decir, aquellas que se consumen fuera del país de origen. El estudio, resultado de una encuesta a más de 5000 televidentes alrededor del mundo -Argentina incluida-, destaca a la disponibilidad, curiosidad y movilidad como el motor del crecimiento de las noticias transfronterizas.

Con el 77% de respuestas positivas, Argentina se ubica entre los cinco países con más consumo de noticias transfronterizas por mes, junto con España, México, India y Egipto. Respecto del medio por el cual se consumen estas noticias, Argentina, España, México y Egipto optan por hacerlo mediante la web, mientras que India, que tiene el mayor porcentaje de consumo de noticias transfronterizas, todavía tiene a la televisión como el formato más dominante. Con respecto al contenido, el 53% de los argentinos consultados afirmó utilizar estos canales de información para acceder a noticias del país emitidas desde el  exterior.

“El uso de noticias transfronterizas tiene una alta prevalencia en todos los mercados, pero en especial en los emergentes. Los principales proveedores de noticias transfronterizas pertenecen a Estados Unidos y al Reino Unido, pero los que más rápido crecimiento presentan son los países de Medio Oriente, Asia y Rusia” sostiene Carolina Ares, gerente senior de Marketing y Comunicaciones de PwC Argentina. Y agrega: “Los consumidores de noticias transfronterizas son por lo general más jóvenes, más urbanos y de mayor poder adquisitivo. El auge se debe en parte a la movilidad, disponibilidad y a una búsqueda de perspectivas diversas sobre acontecimientos importantes. Hoy la gente está más conectada con el mundo y el hecho de contar con noticias de distintos perfiles y poder compartirlas hace que el aumento de noticias transfronterizas sea imparable”.

El objetivo del reporte es conocer el consumo de noticias y evaluar futuras tendencias mediante la aplicación de proyecciones de PwC a los datos de encuesta. Para la misma, se verificaron y pusieron a prueba las conclusiones en entrevistas con ejecutivos senior de medios de comunicación en cinco organizaciones globales de noticias: CNN, BBC Global News, Guardian Media Group, teleSUR y Vice Media. Para la elaboración del informe se contó además con la colaboración de la cadena de noticias RT, que validó los datos obtenidos.





Dos noticias sobre el #periodismo, una mala y otra buena

6 05 2016

 

El jueves 14 de abril de 2016 participé del acto de graduación de la Maestría en Periodismo del diario La Nación y la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). Para la ocasión me habían invitado a dar lo que en la jerga académica se denomina “última clase”. Lejos de enseñar nada, me permití hacer la siguiente reflexión: 

Autoridades de la Universidad Torcuato Di Tella y del diario La Nación, queridos graduados de la Maestría en Periodismo, con algunos de los cuales me ha tocado trabajar en la redacción en los últimos meses; queridos ingresantes, muchas gracias por invitarme a compartir con ustedes algunas ideas, que me permití titular “Los medios pasan, el periodismo queda”.

Tengo dos noticias para darles, una buena y otra mala. Y esta vez elijo yo. Voy a empezar por la mala noticia.

Aunque les digan lo contrario, siempre la mala noticia va primero. Como el dolor, la mala noticia suele ser un aviso de que algo anda mal y debe ser reparado.

La mala noticia que tengo para darles es que es un pésimo momento para hacer periodismo.

Y es una mala época porque las empresas periodísticas en las que hasta ahora creció y se desarrolló el periodismo están en crisis. Lo están de manera estructural en todo el mundo, y lo están de manera dramática en la Argentina, donde anabólicos como la pauta oficial y los subsidios estatales habían disimulado aquella crisis y creado una burbuja a cuyo estallido estamos asistiendo ahora: cientos de periodistas se están quedando sin trabajo por el cierre de los medios en los que se desempeñaban. Los mejores de ellos seguramente esperaban este desenlace porque ningún medio de comunicación en ningún lugar del mundo democrático subsiste si el 100% de sus ingresos provienen de los recursos públicos.

Hacer oficialismo no es un buen negocio para el periodismo. No lo fue nunca y no lo será tampoco ahora.

En el mundo, la crisis estructural tiene que ver con los profundos cambios en los hábitos culturales de las audiencias, que además están ahora atomizadas en múltiples intereses, plataformas, pantallas, segmentos y temáticas. Cierran diarios y revistas y las emisoras de radio y TV tradicionales pierden audiencia.

El viejo modelo publicitario no alcanza para pagar la cuenta. La búsqueda de nuevos modelos de negocios todavía no ha dado resultados nítidos. Aparecieron muy interesantes experimentos de redacciones sin fines de lucro pero aún no lograron despegar. Hay quienes esperan la llegada de súper salvadores de billetera holgada y experiencia digital. Pero Jeff Bezos -fundador de Amazon y nuevo dueño del Washington Post- hay uno solo.

La cuestión del modelo de negocios que haga viable el periodismo no es un tema menor ni ajeno a nosotros. En el mundo desarrollado, cada periodista de investigación le cuesta a la organización informativa para la que trabaja 500.000 dólares. La investigación sobre pedofilia que sirvió de base para la película ganadora del Oscar Spotlight, costó en 2003, un millón de dólares. Duró ocho meses. ¿Cuánto habrá costado hasa ahora la de Hugo Alconada Mon que lleva siete años y aún no se publicó? El periodismo, de papel, audiovisual o digital, cuesta dinero. Un buen periodista debe ser consciente de todo esto. Debe ser consciente de este momento mundial y nacional de la profesión.

Por favor, respiren, tomen aire y no se depriman.

Siempre hay buenas noticias. Las buenas noticias también son importantes porque rompen el escepticismo y generan esperanza. Todas las sociedades necesitan ese oxígeno para avanzar y somos los periodistas quienes tenemos que aportarlo.

En el periodismo la buena noticia es que nunca en la historia hubo un mejor momento para ejercer este oficio, el mejor del mundo según Gabriel García Márquez.

Nunca estuvo al alcance de la mano una audiencia global de más 3000 millones de personas. Casi la mitad de la humanidad está conectada a Internet. Y más de la mitad, unos 4000 millones, usan teléfonos móviles (es decir, pueden llevarnos en el bolsillo o en la cartera).

Nunca fue tan activa la audiencia, que también es productora de contenidos y auxiliar de nuestro trabajo. No hay que tenerle miedo a la audiencia cuando nos corrige porque mejora nuestra tarea. Nos hace mejores profesionales. La marca personal del periodista -se lo habrán dicho ya muchas veces- se construye sobre la base de la credibilidad: precisión y prolijidad son ladrillos fundamentales de ese edificio. Y diálogo con las audiencias.

El periodismo se hace con datos. Dato a dato, con detalles reveladores. Hablando con todas las fuentes (incluso con aquellas que se niegan a hablar con nosotros). Consiguiendo y procesando documentos. Creando bases de datos y mapas de relaciones. Navegando las redes sociales pero también observando los hechos y viendo personalmente a aquellas fuentes que, como en las películas, siguen eligiendo el contacto personal en lugares que ahora nos parecen extravagantes. Un bar, por ejemplo.

Nunca hubo tantas y tan buenas herramientas para aplicar a la búsqueda, procesamiento y difusión de información. La tecnología no suplanta el olfato y el criterio del periodista sino que los potencia.

Nunca fue tan interesante la experimentación con nuevos géneros, narrativas y registros, nuevos modelos de negocios y nuevos momentos de consumo de información y entretenimiento.

Y, por lo tanto, nunca fue tan necesario el emprendedorismo en periodismo. Se buscan periodistas emprendedores, incluso dentro de las organizaciones tradicionales de noticias. El que no venga con ideas nuevas, que siga de largo. Por ejemplo, si alguien tiene ahora mismo una buena idea para atraer al público de 16 a 24 años, por favor me busca después del acto y conversamos.

Sobreinformada y a veces intoxicada de rumores, nunca esta enorme audiencia estuvo más necesitada confirmación y de sentido.

Sí, la buena noticia es que nuestra profesión sigue siendo vital. No le crean a los agoreros -siempre quise usar esa palabra en un discurso público- que anuncian el fin del periodismo: el periodismo está vivo porque es más necesario que nunca, es la profesión en la que la sociedad buscará el sentido de los hechos, sus causas y sus consecuencias. Las audiencias a veces quieren saber, pero aún cuando saben mucho y están sobreinformadas quieren y necesitan entender. Y ahí volvemos a ser necesarios.

Para poder explicar a una sociedad compuesta por individuos incapaces de prestar atención por más de 5 minutos, tenemos que estudiar mucho, y aunque seamos generalistas por naturaleza, lograr especializarnos en el tema de cada nota para lograr la hazaña de la síntesis.

La buena noticia es que es un gran momento para hacer periodismo. Aunque a veces nos rechace y nos de vuelta la cara, la sociedad necesita del periodismo. Hecho por periodistas.

Qué mal momento para hacer periodismo, y qué buen momento para no dejar de hacerlo

Bienvenidos a la aventura de buscar y contar las verdades de interés público. No se harán ricos si ejercen el oficio con honestidad, pero les aseguro que serán muy felices.





El diario catalán Ara (y el contexto histórico como oportunidad)

8 03 2014

Editado en catalán, Ara.cat -como lo llaman sus seguidores- es el más reciente diario de Barcelona y una de las más interesantes cosas que vi en esa ciudad, a donde fui a participar del Mobile World Congress. La cabecera, que opera en multiplataforma y este año lanzará varias novedades innovadoras (sobre las que no puedo contar mucho), surgió con los primeros indicios de que el sentimiento independentista podría empezar a ser mayoría en Cataluña. El diario se presenta como promotor de que los catalanes puedan votar su futuro. Su público es ese: los que quieren el referendum para decidir. 

ara 1r aniversari

“Vendemos publicidad como todos los diarios pero nuestro eje del negocio son los lectores/usuarios y, por ende, los contenidos, es decir, el periodismo, nuestros columnistas, sus conferencias, seminarios y cursos…y hasta tenemos una tienda”, me contó Toni Piqué, chief user experience (CUE) de esta empresa periodística, en cuya redacción una pantalla refleja en tiempo real cuántos suscriptores tiene el diario y cuántos usuarios únicos visitan la página, entre otras cosas.

En La Botiga de l’Ara, la tienda que menciona Piqué, se consigue abundante merchandising soberanista…además de libros, música, películas, vinos y productos delicatessen, juguetes, parrillas y hasta sets de maquillaje, entre otras cosas. En la versión online de la tienda se puede ver también “el mejor cine  independiente catalán” en una suerte de Netflix en el que se paga 1.95 o 2.95 por película.

En circulación, el diario logró ubicarse tercero (con más de 30.000 ejemplares diarios), detrás del histórico La Vanguardia (que en tiempos de Franco y por imposición de éste se llamó La Vanguardia Española) que aunque cayó fuerte mente sigue liderando por lejos con unos 150.000 ejemplares diarios; y de El Periódico (100.000). Por detrás, en el cuarto lugar, se encuentra El Punt Avui. En la web (donde tiene un modelo freemium)Ara.cat logró 1,98 millones de usuarios únicos en febrero de 2014, un 40% más que un año atrás.

Films Ara Cat

Ara.cat (este es el dominio de Internet, el diario se llama simplemente Ara) podría traducirse literalmente como “Ahora Catalunya”. Con una redacción joven (que por todo concepto emplea a unas 100 personas), el diario se identificó desde el comienzo con el proceso soberanista catalán (al que en América Latina, en general, y en Argentina, en particular, no se le ha dado aún suficiente relevancia).

En el manifiesto fundacional, los propietarios afirman, entre otras cosas:

“A més, Catalunya, avui, quan travessa el tràngol de la delicada situació econòmica internacional, viu també la mutació dels paradigmes polítics sorgits de la Transició espanyola, tot preguntant-se per l’articulació com a país mentre al carrer la realitat és cada vegada més mestissa. S’obren grans interrogants i alternatives, grans reptes i grans decisions. ARA vol contribuir al debat, parlant de tot sense dogmes i sense límits, perquè Catalunya aposti pel futur amb tota la seva ambició i energia, i esdevingui aviat una de les societats europees amb més prosperitat i benestar, capaç de generar riquesa immaterial i material per als seus ciutadans, de manera permanent i sostenible.

ARA és un diari que neix en plena crisi, i això no és una casualitat. Vivim canvis profunds arreu del món. Canvis socials, tecnològics, demogràfics, productius i de valors. Canvis de tota mena que són les causes profundes de la crisi econòmica i financera actual. Aquests canvis generen reptes per al nostre país, i donar eines per transformar-los en oportunitats és una de les raons de ser d’ARA i la que explica per què ARA tria la crisi actual per néixer.”

Esa posición editorial le ha ido permitiendo sumar lectores fieles que están en la misma sintonía. El 11 de septiembre de 2013, el independentismo catalán formó una hilera humana de Norte a Sur de 430 km que juntó alrededor de 1,4 millones de personas, una parada al lado de la otra (en oportunidad de La Diada). Y ahora, toda España debate (algunos debaten, otros rechazan de plano) el desafío catalán de votar, el 9 de noviembre próximo, en una consulta popular de dos preguntas: “¿Quiere que Cataluña sea un estado?” y “En caso afirmativo ¿quiere que este Estado sea independiente?”

Lee el resto de esta entrada »





Los cinco megamillonarios de la pauta oficial: Veintitrés, Telefé, Uno Medios, Página/12 y Canal 9

2 09 2013

[Esta nota se publicó en el diario La Nación el 2 de septiembre de 2013]

Los grupos Veintitrés, Telefé, Uno Medios, Página/12 y Albavisión (Canal 9) fueron, por lejos, las cinco empresas de medios más beneficiadas en el reparto de la pauta del gobierno nacional entre el segundo semestre de 2009 y el primer semestre de 2012, según los datos disponibles en la página web de la Jefatura de Gabinete ( http://www.jgm.gob.ar ).
Entre los cinco recibieron el 41% de los $ 1833,6 millones invertidos en este concepto en ese período. Son, además, los únicos en recibir cada uno más de $ 100 millones. Tres de esas compañías son dueñas de señales de TV abierta y una tiene inversiones en el cable, dos actividades cuya viabilidad económica fue uno de los ejes de las audiencias sobre la ley de medios convocadas por la Corte Suprema la semana pasada.
Como viene sucediendo desde hace años, las campañas publicitarias del Gobierno en esta etapa favorecieron a medios que, a excepción de Telefé y algunos del Grupo Uno, tienen muy bajos niveles de audiencia o circulación . Otra característica común es que se trata de empresas de comunicación cuya línea editorial está alineada políticamente con la Casa Rosada. El reparto arbitrario de la pauta oficial ha sido denunciado varias veces y condenado por la Justicia.

Final

* El grupo Veintitrés, de los kirchneristas Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, le facturó al Estado en concepto de pauta $ 243,4 millones y fue el único en superar largamente los 200 millones. Los diarios Tiempo Argentino y El Argentino, Radio América y la señal de noticias CN23, entre otros medios de ese conglomerado, recibieron unos 223.000 pesos por día.

* Telefé, grupo de nueve canales de TV abierta propiedad de Telefónica de España, ingresó $ 136,7 millones en el mismo período, pero tuvo en 2011 un salto notorio en el monto percibido. Telefé tiene aún pendiente de aprobación su plan de “adecuación” a la ley de medios. Según afirmó el presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella, a mediados de noviembre de 2012, el grupo Telefé llega al 45,5% del país, pero la empresa entiende que su cobertura es apenas del 36% de la población y para reducir el 1% excedente propone vender sus canales de Neuquén y Bahía Blanca. Afsca no cuestiona que las licencias sean controladas por una empresa que también opera en la Argentina servicios públicos, actividad incompatible con la radiodifusión, según la ley de medios.

* Uno Medios, sociedad del ex ministro menemista José Luis Manzano con el empresario Daniel Vila, controlante de América TV y una extensa red de diarios y radios, además del segundo cableoperador del país, Supercanal, recibió en los tres años relevados $ 131,1 millones. El grupo Manzano-Vila también tiene pendiente de aprobación su plan de adecuación a la ley de medios, que, entre otras cosas, contempla el reparto de las licencias entre los actuales accionistas, sus familiares y amigos para evitar que en conjunto superen los topes máximos permitidos.

* Remigio González González, empresario mexicano dueño de Canal 9, FM Aspen y al menos dos canales de televisión digital terrestre, percibió $ 128,3 millones. González González vive en Estados Unidos y es dueño de Albavisión, una muy extensa red de radios y canales de TV abierta en Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Ecuador, Bolivia y Chile.

* Editorial La Página, editora del diario Página 12 y dirigida por el empresario Fernando Sokolowicz (también beneficiario de créditos oficiales para la producción cinematográfica), recibió $ 118 millones por la pauta oficial publicada en ese periódico.
Con $ 89,8 millones, el sexto en la lista de las empresas de medios que más dinero embolsaron está el Grupo Clarín (controlante de Cablevisión, Canal 13 y otras tres señales de TV abierta, Radio Mitre y otras seis emisoras, y una editorial de diarios y revistas, entre otros medios), aunque desde 2011 prácticamente no recibe publicidad oficial. Varios fallos judiciales (en causas iniciadas por Editorial Perfil y el diario Río Negro, entre otros) condenaron en los últimos años al Estado por usar la pauta oficial para castigar o premiar a los medios en función de sus líneas editoriales.

En el segundo semestre de 2009, la Jefatura de Gabinete -encargada de las decisiones sobre pauta oficial- dejó de identificar en qué medios o programas se difunden los spots publicitarios y desde entonces sólo indica la razón social o el nombre de quien emitió la factura. De entre las empresas que percibieron más de 100.000 pesos en tres años, LA NACION identificó la integración de cada sociedad según información publicada en la segunda sección del Boletín Oficial. Luego, sumó los montos correspondientes a compañías de un mismo grupo empresario. Por ejemplo, Szpolski-Garfunkel acumuló por las sociedades Balkbrug, Soluciones Logísticas, Comunidad Virtual, Desup, Periomundo, Manucorpo y Milke; grupo Telefé lo hizo sólo por Televisión Federal, y Página 12, sólo por Editorial La Página; Grupo Manzano-Vila lo hizo por Editorial La Capital, Supercanal, Cable Televisora Color, Uno Medios, América y Red Celeste y Blanca (estas últimas empresas tienen como accionista minoritario a la familia del diputado nacional Francisco de Narváez). En tanto, el grupo Albavisión, de González-González, suma por Telearte, RQP e IMC Radios.

Sólo 26 grupos de medios recibieron más de $ 10 millones en los 36 meses que incluye el relevamiento; esas empresas concentraron el 72% del dinero repartido.
Detrás de los seis primeros, y con $ 71,1 millones facturados, sigue el grupo de medios actualmente en manos de Cristóbal López, pero que hasta abril de 2012 fue controlado por Daniel Hadad. Grupo Crónica, de Raúl y Alejandro Olmos, percibió $ 70,8 millones. Luego, en orden decreciente en dinero recibido, siguen: Diario Popular (familia Fascetto), $ 54,6 millones; Grupo Ámbito Financiero (del rosarino Orlando Vignatti), $ 31,3 millones; los medios ahora en venta de Raúl Moneta, $ 24,2 millones; la estatal Radio y Televisión Argentina RTA, $ 23,4 millones; SA La Nación, $ 21,5 millones; Luis Cetrá (Radio Rivadavia y diario universitario La U), $ 20,7 millones; Grupo Publiexpress (Eduardo Lerner), $ 18,5 millones; Grupo Telecentro (Alberto Pierri), $ 18,2 millones; Grupo Alonso, de Mendoza, $ 18,1 millones, y el ex chofer de Néstor Kirchner, Rudy Ulloa, $ 15,2 millones.

Por debajo de los $ 15 millones acumulados en tres años aparecen: Grupo Gollan, de Rosario, $ 14,3 millones; Grupo De Narváez (por el diario El Cronista), $ 13,7 millones; el grupo mexicano Televisa, $ 12,8 millones; grupo Electroingeniería, dueño Radio del Plata y 360 TV y ganador de la licitación para la construcción de dos represas en Santa Cruz, $ 12,8 millones; La Mañana de Córdoba, atribuida por la Justicia a Ricardo Jaime, $ 12 millones; empresas deportivas de Marcelo Tinelli (Ideas Sports y Pro IDS), $ 11,6 millones, y Pinta Baires, la empresa publicitaria de los hijos del dirigente kirchnerista Dante Gullo, $ 10,9 millones.

Publicidad del Estado nacional 2009-2012

En la pauta oficial distribuida entre el segundo semestre de 2009 y el primer semestre de 2012, únicos datos oficiales publicados, el gobierno nacional repartió millones. Más de 50 empresas e individuos recibieron más de $ 3 millones en los tres años: entre ellos, medios tradicionales y de amplia audiencia, como los diarios Río Negro, de General Roca (Rajneri); La Nueva Provincia, de Bahía Blanca (Massot); El Tribuno, de Salta (Romero); La Capital, de Mar del Plata (Florencio Aldrey Iglesias); El Día, de La Plata (Kraiselburd); El Litoral, de Corrientes (Romero Feris); Editorial Perfil (Jorge Fontevecchia), y el grupo español Prisa (dueño en la Argentina de Radio Continental).

También aparecen los medios de la Fundación Octubre vinculada al sindicato de encargados de edificios que conduce el kirchnerista Víctor Santa María (AM 750, revista Caras y Caretas y semanario Diario Z), que sumó $ 8,2 millones; la productora WSM, propiedad de José María Núñez Carmona y Juan Carlos López (amigos del vicepresidente Amado Boudou), con $ 7,1 millones; Ideas + Ideas, la empresa que compartían Jorge Rial con su ahora ex esposa Silvia G. D’Auro, $ 5,9 millones; el grupo Jenefes, propiedad del ex senador y actual vicegobernador kirchnerista de Jujuy Guillermo Jenefes, $ 5 millones; Mauro Viale, $ 4,7 millones; la radio La Voz de las Madres, que conduce Hebe de Bonafini, $ 4,2 millones; el periodista de la señal de noticias C5N Roberto Daniel Navarro, $ 3,5 millones; Carlos Hugo Gianni y Marcos Artemio Marconi (de la agencia Turicentro, encargada de los viajes presidenciales), $ 2,4 millones, y la escuela de periodismo deportivo de Marcelo Araujo y Fernando Niembro, $ 1,3 millones.

A la lista se suman algunas entidades sin fines de lucro, como la Fundación Leo Messi, $ 1,9 millones; la Asociación de Clubes de Básquetbol, $ 1,8 millones; la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), $ 1,8 millones; la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina (DAIA), $ 2,6 millones, y la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), $ 1,3 millones.

El reparto de la publicidad oficial está a cargo del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Las últimas cifras oficiales sobre esa distribución datan de 2012 y pueden verse en la página web del organismo. Durante todo 2011, el Estado nacional invirtió $ 771.157.683 (18% más que en 2010). Según un reciente informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), en el que ese organismo cuestionó la falta “de parámetros objetivos y precisos para su distribución”, la pauta oficial nacional fue en 2010 de $ 654.360.501 (un 20% menos que en el período anterior); en 2009, de $ 821.692.100 (75% más que el año anterior); en 2008, de $ 468.855.776 (23% más), y en 2007, de $ 381.365.668.





Grupo Cristóbal López “ratifica y reafirma su permanente cumplimiento” de la #leydemedios

5 03 2013

Comunicado de Grupo Cristóbal López

Por medio de la presente, South Media Investments S.A., una empresa perteneciente a Grupo Indalo, informa en relación a la adquisición de medios audiovisuales del Grupo Hadad:

1) El día 12 de abril de 2012, Grupo Indalo suscribió un contrato de compraventa con Gerardo Daniel Hadad y Viviana Mabel Zocco para adquirir en forma directa o indirecta, sujeto a la aprobación de la Autoridad de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), acciones de las sociedades titulares de las licencias: Radio 10 AM 710, Mega FM 98.3, Pop FM 101.5, TKM FM 103.7 y Vale FM 97.5.

2) El día 06 de Septiembre de 2012 Gerardo Daniel Hadad y Viviana Mabel Zocco formalizaron las presentaciones al AFSCA, notificando la venta de las acciones a Grupo Indalo “ad referéndum” de la autorización del mencionado organismo, por encontrarse en situación de multiplicidad de licencias de acuerdo a lo establecido en el artículo 45 de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, solicitando la aplicación del artículo 161 de la mencionada Ley que habilita la desinversión de licencias para su adecuación.

3) Consecuentemente, en cumplimiento de la Ley, el día 06 de noviembre de 2012 Grupo Indalo presentó al AFSCA su propuesta de plan de adecuación para encuadrarse dentro de los límites establecidos por la norma, cumpliendo estrictamente las condiciones de admisibilidad requeridas por ley. Es importante destacar que no todos los titulares de licencias de medios de comunicación audiovisual se han sometido al régimen legal aplicable.

4) En el día de la fecha, hemos tomado conocimiento de la aprobación por parte del AFSCA del plan de adecuación presentado por Grupo Indalo, disponiendo de un plazo de hasta 180 días para concretar el encuadramiento legal definitivo.

Una vez más Grupo Indalo ratifica y reafirma su permanente cumplimiento de las normas vigentes y el fuerte compromiso con su personal, nuestro país y el desarrollo económico y social de las regiones donde trabajamos.

Carlos Fabián De Sousa
Presidente
South Media Investments S.A.
Grupo Indalo





Sostiene @Sabbatella: “Queremos que estén todas las voces; incluso las que mienten, como Clarín y La Nación” #leydemedios

5 03 2013

Comunicado de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca)

“Todas las empresas de medios audiovisuales de la Argentina, excepto el Grupo Clarín, han presentado su plan de adecuación voluntaria para cumplir con la ley, y el Afsca está trabajando en la evaluación y admisión de esos planes”, afirmó esta tarde en declaraciones periodísticas el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella e insistió: “El Grupo Clarín es el único que no presentó plan, desafiando a las leyes y a la democracia y creyendo que puede estar por encima de los poderes del Estado”.

Además, afirmó que “lo que busca esta ley es garantizar una absoluta pluralidad, diversidad, libertad de expresión, derecho a la información y que estén todas las voces, absolutamente todas las voces, las que te gustan y las que no, las que están de acuerdo y las que no. Queremos que estén todas las voces, hasta las que mienten, como acaba de mentir el grupo Clarín y La Nación”.

Lee el resto de esta entrada »