Lo que los argentinos esperan de las apps, según Alberto Lopez Carnabucci (Deloitte)

4 10 2012

Para la nota, Apps, la revolución de los contenidos, que La Nación publicó el 4 de octubre de 2012, consulté a una veintena de fuentes (usuarios, especialistas y empresas). Entre ellos, me respondió Alberto Lopez Carnabucci, socio líder de la industria de TMT de Deloitte Argentina y Latinoamérica. Lamentablemente, su respuesta llegó después del cierre y no pude incorporar a aquel texto su muy interesante punto de vista, que arranca por este resumen sobre lo que los argentinos esperan de los medios en las nuevas ventanas tecnológicas.

“Para tener una idea del potencial de las apps de medios y contenidos en el mercado argentino, basten como muestra las respuestas recibidas a la pregunta hecha a los consumidores argentinos sobre qué tecnologías sería para ellos más deseable que tenga gran desarrollo en el futuro próximo:

1. Que libros, revistas y periódicos estén disponibles por completo en línea, para ser descargados en mi dispositivo móvil.

2. Tener la posibilidad de mover música, programas de televisión, podcasts, películas, etc. a cualquier dispositivo o plataforma que desee sin problemas.

3. Una aplicación que brinde noticias locales según mi ubicación geográfica.

4. Una aplicación que me permita acceder a mi servicio de televisión por cable en mi tablet.

5. Un servicio de almacenamiento en línea (por ejemplo, un baúl digital) que me permita almacenar varios tipos de contenido multimedia (películas, fotos, música, etc.) que pueda acceder en línea desde cualquier dispositivo digital.

-¿Cómo ves que está evolucionando el ámbito de las apps como forma de consumo de contenidos -música, video, texto- en Argentina?
– Vemos un consumidor argentino que adopta de moderada a rápidamente las nuevas tecnologías y patrones de consumo digital. Esta opinión la sustentamos con datos de campo: durante 2012 relevamos comportamiento y preferencias de más de 2.000 consumidores locales, y el resultado fue que tenemos una mayor tendencia a ser moderados early adopters de estas nuevas tecnologías y formas de consumo. Esto quiere decir que considerando patrones como nuestra posición subjetiva frente al cambio tecnológico, la cantidad y tipo de dispositivos que poseemos y cómo y cuánto los usamos, podemos decir que los argentinos tenemos una entre “moderada” y “alta” “adopción temprana” de estas nuevas tecnologías. Quienes se encuentran al tope de adopción temprana, en su mayoría, tiene uno o dos teléfonos inteligentes, 1 de cada 3 tiene una tableta, bajan un promedio de 6 aplicaciones por mes y gastan en promedio mensual $40 en las mismas.

Según nuestro relevamiento la penetración local en laptops está en 80%, en smartphones de alta gama en el 25% y en tablets en 15% y subiendo. Tres de cada cuadro usuarios de smartphones lo usan para conectarse a Internet, muy en línea con lo que vemos en otros países. De los usuarios argentinos de tabletas estudiados, pudimos ver que si bien siguen prevaleciendo los usos tradicionales como mail o búsqueda de información, 42% usa su tableta al menos una vez por semana para leer noticias, 40% para escuchar música online, 34% para ver video por streaming, y 16% juega online.
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Desmonopolización, transparencia y modernidad: tres grandes promesas incumplidas de la ley de medios audiovisuales

17 09 2012

Invitado por las senadoras Norma Morandini, María Eugenia Estensoro y Laura Montero, participé como panelista en la audiencia “Aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual. A tres años de su sanción”. Compartí el panel con Henoch Aguiar y Guillermo Mastrini. También había confirmado su presencia el presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Santiago Aragón, cuya renuncia a ese cargo se publicó hoy en el Boletín Oficial. Por obvias razones no estuvo. Fue un honor estar sentado al lado de dos grandes profesionales, maestros en sus disciplinas, de esos que uno suele leer o escuchar en la vida universitaria, y tiene como referentes. Por todo esto, también era una gran responsabilidad lo que dijera, así que me lo terminé escribiendo. Lo que sigue a continuación es el texto completo de lo que pensaba leer en ese contexto. Por razones de tiempo, lo que leí fue un 70 u 80 por ciento de lo que sigue. A pedido de algunos interesados… ahí va.

Anoche, mi hijo mayor –que tiene 6 años y es muy futbolero- se quedó sin TV porque no cumplió con alguna indicación de su madre. Mi hijo mira todos los partidos que puede, y anoche se complicó. Pero TV no es PC. Y preguntó si podía usar la computadora. Se le dijo que sí porque después de todo aquella pequeña falta no era para tanto. Los siguientes pasos: Google, Roja Directa y, en pocos segundos, gracias a una conexión normal de 5 megas, allí estaba mirando en la PC los partidos en vivo. Como todo chico de esa edad con acceso a la web, prefiere ver TV en Internet. Y de hecho, contra lo que muchos aquí podrían llegar a pesar, mi hijo es fanático de José Zamba, el personaje principal de Paka-Paka. No dejó un solo capítulo sin ver –algunos más de una vez- .

Doy clases en la universidad, y cada comienzo de cuatrimestre hago una encuesta rápida entre los estudiantes, de 18 a 20 años aproximadamente, sobre qué ven y cómo ven. En los últimos años, ya contabilicé algunos primeros casos de alumnos universitarios que no tienen televisor en su casa, que ven TV por Internet. Y sobre películas y series: 11 millones de usuarios únicos mensuales llegó a tener Cuevana, el sitio de cine y series sobre el que los tribunales argentinos no han sabido todavía qué decir.

Estas anécdotas, me parece, vienen a cuento para poner en contexto de qué estamos hablando cuando hablamos de medios y de comunicación en estos tiempos, donde la convergencia tecnológica y las profundas transformaciones en el cambio de hábitos de las audiencias desdibujó completamente las fronteras entre la radio, la televisión y la prensa escrita, pero también está borrando los límites que nos permitían distinguir la radiodifusión de las telecomunicaciones, e incluso más, lo que distinguía a los fabricantes de dispositivos de los productores y distribuidores de contenidos. Hoy podemos decir que grandes conglomerados globales como Time Warner o Disney compiten por la audiencia con AT&T, pero también con Google, Microsoft, Sony o Apple.

Este es el verdadero contexto: convergente, miltimedial, global, hiperconectado, hipersocial y con una audiencia activa, que no sólo consume contenidos de manera pasiva sino que produce sus propios mensajes, o reinterpreta y reelabora los que recibe.

La ley de medios, a la que se intentó dotar de un carácter refundacional del país, prácticamente como si fuera una segunda Constitución, se debatió de espaldas a esas realidades. No obstante, es justo reconocer que esta norma trajo al marco regulatorio de la comunicación mediada algunas novedades positivas. En general, un conjunto de buenas intenciones que fueron el resultado de años de búsqueda, investigación y militancia de múltiples actores de la comunicación.

A tres años de su sanción, la ley de medios no cumplió ninguna de aquellas promesas. Quince minutos no alcanzan para un análisis extenso, por lo que sólo me voy a centrar en algunos aspectos:
– La promesa de la desmonopolización
– La promesa de la transparencia
– La promesa de la modernidad

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Desarrollo de apps, un negocio que promete explotar en 2011

18 01 2011

La American Dialect Society eligió como palabra del año 2010 a “App”. Algo le habrán “visto” a la palabrita, abreviatura de “application”, que identifica a la nueva forma de navegar la red.

A propósito, me gustó mucho escribir esta nota sobre desarrollo de aplicaciones. La comparto también aquí, junto con una gran infografía de Pamela Tekiel. Aprovecho para agregar algunos links.

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iPad: la tableta de la salvación (o no)

27 01 2010

Y finalmente, Apple lanzó su iPad, la tableta a la que una parte de la industria editorial (y de medios, en general) se aferra con fe ciega para evitar el colapso. La otra parte de esta fascinante industria confía en desarrollar buenas aplicaciones para el nuevo “chiche” pero sabe que la salida a un modelo de negocios en crisis será más compleja.
Igual, hoy es día de fiesta, aquí la tienen, con ustedes… Ipad… tal como Apple la trajo al mundo.