Las antenas en Córdoba y lo que el Gobierno #Kirchner no dice sobre la TV digital estatal: que no se rige por la #leydemedios

11 02 2013

Apagar antenas, interferir o cerrar medios, impedir su circulación o bloquearles sus fuentes de financiamiento siempre está mal. La decisión del gobierno de Córdoba de cesar preventivamente las antenas de la estatal Televisión Digital Abierta (TDA), que podría tener fundamentos ambientales-administrativos porque no se habrían seguido los pasos que las leyes provinciales prevén para la instalación de este tipo de antenas, no tiene justificación.

Por lo que pudo saber el Monitoreo de Libertad de Expresión del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), la TDA “sigue llegando a las localidades cordobesas (Córdoba, Villa María, Leones, Malagueño y Villa Dolores) pese al cese preventivo, situación que podría, empeorar en el corto plazo si es que se aplica la clausura o corte de la transmisión. No sucede lo mismo en Río Cuarto donde la intervención del Ministerio de Agua Ambiente y Energía directamente no permitió que se inaugure la antena, lo que implica que el sistema allí no funciona”. En otras palabras, salvo en Río IV, en el resto de la provincia esta discusión también es teórica.

Como bien ha señalado ese foro de periodistas “es imposible negar el contexto de enfrentamiento político entre ambas administraciones (nacional y provincial), pero desde Fopea señalamos que la sociedad no puede ser rehén (y menos aún quedar perjudicada) por intereses de dirigentes y funcionarios”.

Sin embargo, para comprender mejor lo que está sucediendo, para salir del relato y darse una vuelta por la realidad, hacen falta algunos otros datos sobre este nuevo conflicto político y judicial en torno a los medios de comunicación en Argentina:

No es correcto a mi criterio afirmar que el derecho a la información se esté “ampliando” con el sistema de Televisión Digital estatal, más bien me parece que lo que se está procurando es un sistema de desinformación, a juzgar por la cantidad de señales informativas de similar cuño que se emiten por esa plataforma, carente de la más mínima pluralidad (C5N, Telesur, CN23, 360 TV…). En el caso de Córdoba, se suma la señal de noticias local CBA 24 N (del Sistema de Radio y TV de la Universidad Nacional de Córdoba). La UNC tiene el multimedios universitario más grande del país, un canal de TV abierta (Canal 10, cuyo programa central en prime time es 678), una radio AM y otra FM, y la señal de noticias). CBA 24 podría ser referente en cadenas regionales de información por TV (una especie que prácticamente no existe en el mundo occidental, donde las señales de noticias generalistas y nacionales de 24 horas son más bien escasas), sin embargo eligió (tal vez no tenga alternativa) el camino del “periodismo militante”. Y tan militante es que, en lo que respecta a la información nacional, en lugar de tomar la información de la TV Pública la toma de CN23, la señal de noticias del grupo Szpolski-Garfunkel que se dirige a control remoto desde la oficina del jefe de gabinete Juan Abal Medina.

– El despliegue de la televisión digital terrestre estatal no se ajusta a lo dispuesto en la ley de servicios de comunicación audiovisual sino que es una excepción a esa norma (con el argumento legal de que se trata de una tecnología experimental, lo cual es completamente falso porque la TDT es la tecnología estándar ya en muchos países). El Gobierno no aplica la ley de medios a la TDA porque no podría hacer lo que está haciendo, poniendo los canales que quiere de manera arbitraria y con nula transparencia para digitar la oferta informativa. Si aplicara la ley, la mitad de los canales que se emiten allí no podría hacerlo por muchas razones pero básicamente porque no pasó por ningún concurso para usar las frecuencias que están usando. Electroingenieria (360TV), Szpolski-Garfunkel (CN23, Vibra), Cristóbal Lopez (C5N y Stars HD), el mexicano Remigio Gonzalez (Suri TV y Arpeggio)… todos ellos tienen su canal en la TDA. Y hay canales cuyos dueños son desconocidos, como el infantil Ta-Te-Ti. Osvaldo Nemirosci, coordinador del consejo asesor del sistema de TDA reconoció que él mismo no tiene idea de quién es el dueño de algunos canales.

– Si se aplicara la ley de medios, los privados (que fueron invitados por decisión arbitraria del Poder Ejecutivo sin ningún tipo de selección ni concurso) no podrían llegar a más del 35% de la población. Sin embargo, la TDA (nombre oficial de la plataforma) ya llega al 75/80 por ciento de la población según dicen en el propio gobierno. Afsca y su presidente Martín Sabbatella no tienen ninguna jurisdicción sobre el sistema, que está en manos del Ministerio de Planificación Federal (lo mismo que los planes de fomento de contenidos, que son financiados por el área del ministro Julio De Vido con escasa participación de Afsca, la Secretaría de Cultura y el Incaa -este último es un mero ente coordinador-). Por eso es simpático ver a Sabbatella impulsando la firma de un comunicado de repudio junto a los directores de todos aquellos canales “invitados” (más los de América, Telefe y Canal 9 de Buenos Aires). Sabbatella, cuya autoridad debe aplicar la ley de medios a todos los servicios audiovisuales menos a los que emiten en la TDA, también presentó un recurso de amparo contra la decisión del gobernador José Manuel de la Sota.

– Los privados invitados (Szpolski, Electroingeniería, Cristóbal López…) son puestos al aire con infraestructura y recursos públicos sin que se conozca ningún tipo de contraprestación al respecto. Además, utilizan espectro -un bien público- sin haber licitado, concursado o adquirido de ninguna forma las frecuencias (en realidad, segmentos de frecuencias) que usan.

– En cambio, la TDT estatal se rige por varios decretos de la presidenta Cristina Kirchner (el que eligió la norma técnica japonesa, el que creó el consejo asesor y el que creó el plan de despliegue de antenas). También por decisiones administrativas que eligieron a Szpolski, Pereyra-Acosta (Electroingeniería) y demás para que estén en la plataforma.

– Es llamativa la cantidad de canales de noticias que tiene la TDA y no menos llamativa la poca diversidad de contenidos que muestra (por ejemplo, tiene un solo canal de cine, Incaa TV). Cuando hay fútbol, muchos de los canales lo emiten dándose la paradoja de que de los 20 canales, puede haber hasta 10 transmitiendo fútbol, y varios de ellos emitiendo el mismo partido (y no estoy exagerando).

La adopción del sistema por parte de los televidentes ha sido escasísima. Según un trabajo hecho por una universidad nacional (que no ha sido difundido) en el conurbano bonaerense está en uso menos del 15% de los decodificadores repartidos por el gobierno nacional entre jubilados y beneficiarios de planes sociales. La TV digital puede verse también en televisores nuevos que ya vengan con el receptor incorporado y con decos comprados en casas de electrodomésticos (cuyo costo es de entre 400 y 900 pesos según sus prestaciones y sin considerar antena externa ni instalación). El Fútbol para Todos en HD está siendo disfrutado por quienes tienen dinero para comprar esos televisores o decos. Ante este claro fracaso de público de la TDT, el Gobierno acordó a mediados del año pasado con las telefónicas el ensamblado y la distribución de cientos de miles de teléfonos móviles con receptor de TV digital. Hasta ahora, no se perciben cambios en el comportamiento de las audiencias pero se trata de un fenómeno en desarrollo que hay que seguir. Hasta ahora, la experiencia indica que no se produjo en ningún lugar una desconexión masiva al cable/satélite, sistema que gana siempre que ofrece más contenido y mejor calidad (de imagen y narrativa).

– Como en la pelea contra Clarín, aquí también se trata de un conflicto netamente político. El gobierno nacional le está colonizando a De la Sota el campo mediático que él cree tener controlado. La administración Kirchner usa la ley de manera arbitraria, y el gobierno provincial también. Otra vez, la sociedad queda al margen, pero plenamente afectada.

– En mi opinión, la TDA se hizo para disputarle mercado a Cablevisión pero no lo logró sobre todo por la escasa oferta de contenidos (en eso coinciden muchos especialistas, incluidos unos cuantos que apoyaron la sanción de la ley de medios y acompañan las políticas de comunicación del Gobierno). Sin embargo, comparar la TDA con Cablevision o cualquier otro operador de TV por cable o satélite es desafortunado: en esos operadores uno puede ver casi todas las cadenas de noticias existentes (ningún país de la región tiene tantas cadenas de noticias como la Argentina) y otros canales gubernamentales o paragubernamentales. En cambio en la TDA, esa posibilidad no existe.

– Hasta ahora, la ley de medios no resolvió la falta de oferta de TV abierta, una de sus principales promesas (pluralidad de voces y facilidad de acceso a la comunicación, considerada un derecho humano). Para nada. De hecho, el más ambicioso concurso de frecuencias para la creación de 220 canales de TV abierta en todo el país -convocado en su momento por Mariotto- fue un rotundo fracaso por falta de interesados. Afsca prometió hace ya muchos meses que en 30 días estarían los nuevos pliegos (para la TV sin fines de lucro), pero hasta ahora nada de nada.

– En Argentina, casi 9 de cada 10 hogares con TV está abonado a algún servicio de TV paga. Incluso los canales abiertos se ven por cable o satélite (especialmente en las grandes ciudades como Buenos Aires donde ver TV por aire analógica es una aventura infructuosa por la mala calidad de las señales). La escasa competencia (que será agravada por una ley de medios que podría terminar creando monopolios locales) y los monopolios puros y duros -como el satelital, el móvil y el telefónico- defendidos desde el Gobierno (el nacional y algunos provinciales y municipales) no permite que se registren en nuestro país ofertas de servicios como los que ya existen en otros mercados. Para empezar, el triple play (TV multicanal paga, telefonía fija y banda ancha) o cuádruple play (que agrega conectividad móvil), que ya están en varios países latinoamericanos. Pero sin llegar a tanto, ni siquiera se dan aquí ofertas de TV paga por menos de 10 dólares mensuales, como ya pasa en donde hay libre competencia satelital (aquí tenemos un monopolio que al Estado parece no molestarle).

– Más allá de la discusión sobre las antenas en Córdoba, hay otros debates (que se están dando en el mundo pero aquí ni se sospechan). El primer debate: ¿no sería más conveniente destinar los 1200 millones de euros de la TDA (al decir de Nemorovsci en 2010) al desarrollo de conectividad de banda ancha que permita a los habitantes del interior del interior acceder a Internet de calidad y con ella a ver, leer y escuchar lo que quieran y a participar activamente de la vida política, económica y social del país de nuevas formas? En Brasil, el Estado está impulsando la expansión de la TV paga porque con eso financia el desarrollo de la conectividad de Internet -algo clave de cara al mundial y los juegos olímpicos que se avecinan-. El segundo debate: ¿No sería conveniente destinar el espectro asignado a la TDT a las comunicaciones móviles actualmente deficitarias, especialmente al desarrollo de Internet móvil para que cualquier pueda acceder a los contenidos que quiera desde su móvil en cualquier sitio, incluida la ruta y el campo? De eso ya empezaron a conversar en el Reino Unido (donde una comisión de expertos recomendó al Parlamento enviar TV por banda ancha fija y destinar todo el espectro usado hasta ahora por la TV a la banda ancha móvil).

PLUS DE CONTEXTO: ¿QUÉ ES LA TELEVISIÓN DIGITAL TERRESTRE?
En primer lugar, la TDT (Televisión Digital Terrestre) es ya la televisión estándar en muchos países. La anterior, TV analógica, ya no existe en Estados Unidos y varios países de Europa, por ejemplo (en el nuestro, el “apagón analógico” está previsto para 2019).

En Argentina, la TDT tiene dos desarrollos, uno estatal, la llamada TDA (Televisión Digital Abierta), que llega a todo el país mediante una red de plantas transmisoras fabricadas por Invap y operadas por Arsat, y otro privado, la digitalización de los canales abiertos que ya tenían licencias para emitir en analógico y por decreto le fueron asignados los canales para empezar las pruebas en digital). Es decir, lo que unos 45 canales históricos están haciendo para transmitir en digital. Esos privados sólo pueden emitir en digital en sus respectivas áreas de cobertura (es decir, Canal 13, Telefe, Canal 9 y América no pueden emitir en todo el país sino sólo en el área metropolitana de Buenos Aires y, en todo caso, podrían llegar a otras ciudades del país sólo a través de canales controlados o a los que les vendan toda o parte de su programación). A estos canales se les aplica la ley de servicios de comunicación audiovisual, lo que entre otras cosas significa que no pueden llegar a más del 35% de la población del país y sólo pueden transmitir en cadena con condiciones (por ejemplo, deben tener programación local propia y de terceros), inclusive en el primer time.

Sin embargo, con el visto bueno de Afsca y alguna interpretación legal que se los permite, algunos de esos medios están transgrediendo algunas disposiciones de la ley de medios, por ejemplo, la prohibición que los licenciatarios tienen de tener dos canales en una misma ciudad (en Buenos Aires, América está emitiendo en digital y en abierto también su señal de noticias, A24; y lo mismo está haciendo Canal 26 con Telemax). Eso demuestra una vez más que en muchos aspectos, la ley de medios nació vieja porque regula lo que la tecnología ya resolvió (por ejemplo, la escasez de espectro). Los privados que llegan a todo el país a través de la TDA estatal no tienen licencia para emitir en abierto y fueron invitados por resolución administrativa o decreto (no recuerdo bien) del Poder Ejecutivo. Por el momento, los privados históricos no tienen obligación de emitir en digital (en Capital ya lo hacen, salvo Canal 13 que sigue con emisiones de prueba y sólo al mediodía).

Entre los reclamos de los usuarios de la TDA que yo conozco está precisamente el pedido de que la plataforma incluya los canales de BsAs, algo que por ahora el Gobierno no ha hecho (para eso debería reconocer que la ley de medios no es tan de avanzada y reformarla). En este punto me parece importante contar una anécdota. En su plan de desinversión, Telefé presentó unas cuentas increíbles (por ejemplo, sólo sumó la población de la ciudad en la que tiene su licencia y no la cubierta por su señal de acuerdo con su alcance según la potencia asignada) y aún así supera el 35% de la población del país. Si el Gobierno subiera a Telefe a la TDA llegaría potencialmente a casi el 100% de la población.

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2 responses

4 03 2013
Gobierno Kirchner viola #leydemedios al aprobar transferencia de medios de Hadad a Cristóbal López | Latin American Media & Entertainment Observatory

[…] Al incluir este canal en el “proceso de adecuación” -como llama Afsca a la venta de emp… […]

14 08 2013
Josefina

El INCAA como mero ente coordinador?? Tengo entendido que a partir de la Ley de SCA, el INCAA debe destinar un 25% de su presupuesto para financiar producciones audiovisuales a través de su concurso de fomento para la TDA. Además de propiciar el marco regulatorio, armar un jurado, difundir.

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