Cuevana, el Netflix que supimos conseguir en Argentina (¿hasta que llegue el verdadero?)

22 05 2011

En los últimos meses se publicaron algunas notas interesantes sobre Cuevana, seguramente el sitio de video a demanda de cine y series más exitoso de América del Sur. Copio a continuación lo más destacado para mi de tres de esos textos, una nota de Estefanía Romano en Rolling Stone , otra de Franco Varise en La Nación, y una última de Leandro Zanoni. Y, de paso, sumo una pregunta: ¿Qué pasará con Cuevana cuando llegue -si es que llega- Netflix a la región? ¿O si lo hace YouTube Rentals? Personalmente, creo que no sólo se trata de si es gratis o no. Esta batalla la ganará el que mejor gratifique todos los caprichos de la audiencia (en cualquier lugar, a cualquier hora, en cualquier dispositivo). Y claro, que el precio no sea significativo. Aquí va mi resumen…


CUEVANA, EL GRAN INVENTO ARGENTINO

Se podría poblar una ciudad entera con la cantidad de gente que entra cada día a Cuevana. Desde Taringa!, ningún invento argentino surgido del underground online había sido tan exitoso ni había impactado tan fuertemente en el consumo cultural de los usuarios. “No queremos que la gente deje de ir al cine. Si matamos el cine, a la larga, nos matamos a nosotros mismos”, asegura Tomás Escobar, uno de los tres fundadores de esta plataforma para ver películas y series sin pagar un centavo.

Tomás tiene apenas 21 años. Es sanjuanino, pero desde hace tres años estudia Ingeniería en Computación en Córdoba. En un paso fugaz por Buenos Aires, Tomás le cuenta a RS la historia detrás de su criatura. Pocos podrían sospechar que este pibe de rulos y acento disipado, que de todas formas se siente a años luz de Mark Zuckerberg, es el responsable -junto a sus compañeros del secundario Mario Cardosio y David Fernández- del sitio más visitado de América latina en su rubro. “La idea surgió en octubre de 2009, cuando en esos días veíamos varias series como Lost, House, y cada semana descargábamos los últimos episodios. Un día, mientras estábamos bajando los capítulos, dijimos: «Esto puede ser más fácil, podemos simplificar este proceso para el usuario común de Internet ». Y, de un día para el otro, armamos un prototipo de Cuevana, a la semana ya tenía nombre, dominio, y en dos semanas creamos el sitio y comenzamos a llenarlo con contenido. En septiembre lo lanzamos al público, y a un año y un poco más, estamos acá, donde nos ven.”

Después de elegir el nombre sin demasiada razón (a la larga sirvió para alimentar el misterio del site, con esa resonancia entre alegórica y porno) y poner las cosas en marcha, el éxito los sorprendió. Tuvieron que adecuarse a las circunstancias tanto en lo técnico como en lo personal, dedicándole cada vez más tiempo al proyecto, aprendiendo más sobre técnicas de diseño y lenguaje de programación de alto tráfico -streaming, php, high screen-, medidas que inevitablemente los obligaron a ampliar el staff a diez personas fijas en distintas partes del país. “En América latina nos hemos convertido en la opción número 1 de películas y series online en sólo un año. Todo gracias al boca en boca y a las redes sociales”, explican.

Buena parte del éxito de Cuevana se debe a la calidad DVD del material que suben, la rapidez con que actualizan las series y la facilidad del sistema: basta descargar el complemento que permite emitir los contenidos en streaming en alta definición. En la actualidad, tienen alrededor de medio millón de visitas diarias gracias a unos 250.000 espectadores que continúan aumentando un 40 por ciento cada mes. Con Chile y México como principales fuentes de visita, luego de Argentina.

El staff de diez cuevanos trabaja en equipo para cargar los videos, votos y noticias. Suben aproximadamente diez películas por día y actualizaciones de capítulos, priorizando lo que la mayoría consume. En total, los navegantes pueden seguir más de 200 series, ordenadas por temporada. Además, el usuario puede pedir contenido y reportar cualquier falla del servicio en la página, en Twitter y en Facebook.

Tomás se ocupa del diseño y el mantenimiento. No tienen nada parecido a una oficina: de hecho, se les dificulta reunirse, ya que los miembros trabajan desde varios puntos del país: Córdoba, Mendoza, Santa Fe. Pero muchas veces son los fans quienes comparten sus películas, series -“Cuevana es una comunidad, aquel que tengas ganas de colaborar, lo puede hacer”- y hasta se ofrecen para hacer las críticas o crear los subtítulos de sus series favoritas. Sin embargo, hay pautas de calidad que el equipo debe verificar para permitir el sharing: la definición, el reparto, guión, título original, año y póster correspondiente.

Escobar piensa en grande sobre el futuro del sitio: “Cuevana no es sólo ver videos, queremos darle más valor. Queremos hacer un acuerdo con los cines, para que el site tenga mayor difusión y trabaje en conjunto con ellos”. Aún no tienen en claro qué tipo de acuerdo se puede lograr con las productoras, pese a que parte de su pauta publicitaria proviene, irónicamente o no, de las grandes distribuidoras (con las redes publicitarias como intermediarias). Se ven como el sucedáneo natural del “sistema arcaico” del videoclub y el DVD, y vuelven a ponerse en el mismo bando que los cines: “Queremos que la gente pueda encontrar en nuestra web la información de todos los horarios y las salas de las películas en cartel”.

Cuevana les fue dedicando cada vez más tiempo a sus tres creadores, teniendo que relegar salidas o acortar vacaciones para que no les explotara el sistema, pero se sienten como una familia y se apoyan a la hora de las obligaciones y el estudio -estudian carreras afines y viven solos en Córdoba desde hace unos tres años. “Cuando hay que rendir un final, no te desconectás, pero avisás y entrás en menor medida”, dice Tomás.

¿Y cómo se manejan las finanzas en Cuevana? Hasta ahora, el único ingreso es por la pauta publicitaria y la financiación, y no es demasiado lo que recaudan para repartir entre diez (aunque prefieren no revelar la cifra). “No pretendemos vivir de Cuevana: nuestra finalidad es difundir un servicio que creemos necesario para los tiempos de hoy. Buscamos un cambio de mentalidad como ya sucede en Estados Unidos, donde el entorno de internet está mucho más desarrollado que en Latinoamérica.

” El vacío reglamentario que hay en el país hace que un sitio como Cuevana pueda existir sin trastornos legales. Los creadores admiten que la descarga perjudica los derechos de autor, y aspiran a lograr un acuerdo con los productores para difundir legalmente sus contenidos. “Hoy la tendencia en internet es lo gratuito. Nos gusta pensar que estamos contribuyendo al cambio. Cuando las productoras decidan dar el primer paso, daremos el nuestro.” El consumo de cine y series por streaming no es una novedad en el mundo. Los sistemas pagos y legales como Netflix y el propio iTunes Store permiten disfrutar de contenidos en alta definición y a bajo costo. Sin embargo, en América latina esos sistemas no lograron penetrar aún.

Los jóvenes creadores de Cuevana aseguran que nunca tuvieron problemas legales por el sitio, pero saben que dependen de lo que pueda cambiar con la regulación de la nueva Ley de Medios Audiovisuales. “De todas maneras, estamos tranquilos, porque creemos que se está experimentando un cambio sociocultural muy grande; la sociedad ya no considera que ver una película en internet genere incomodidad o esté cercano al delito. En Internet el usuario provoca la demanda, y servicios como Google o Facebook nos han acostumbrado a la gratuidad, el usuario lo espera, más aun en la experiencia de Latinoamérica.”

Cuevana.tv, que hoy está entre las cincuenta páginas más visitadas del país, lanzará una versión mejorada en los próximos meses. En línea con el espíritu comunitario de red social que se fue generando, van a renovar el diseño de la página y la van a hacer más interactiva. La idea es que sea un espacio de intercambio, opinión y debate, donde los seguidores se reconozcan, creen sus propios rankings de películas o promuevan la serie que más les gusta, y que, de esta manera, otros visitantes puedan tomarlos como referentes de opinión: “El objetivo de la nueva versión es la interacción total y la retroalimentación”.

CUEVANA SACUDE LA FORMA DE VER
(…) El sitio creado por Tomás Escobar, un sanjuanino de 22 años, estudiante de ingeniería en computación en Córdoba, apareció tímidamente en la red a fines de 2009. “Empezó como un hobby para facilitar algo que la gente necesitaba, porque para ver una serie o una película en Internet, tenías que descargarlas de Torrent y después conseguir los subtítulos; era muy complicado, entonces esto nació como una necesidad”, relató a La Nacion. Con una fuerte difusión boca en boca y en las redes sociales, Cuevana terminó convirtiéndose en el gran fenómeno nacional subterráneo con proyección regional. En poco más de un año y medio, el sitio ya cuenta con un tráfico de medio millón de visitas diarias, 250.000 espectadores registrados, y un incremento de usuarios de un 40 por ciento al mes. Los argentinos, de todos modos, van por detrás de los chilenos y los mexicanos, donde Cuevana es aún más conocido.

El éxito podría considerarse una “locura”: Cuevana suma títulos y episodios, es uno de los 20 sitios más visitados en el país, según las estadísticas, y ya es la competencia de Taringa! el otro gran invento online de jóvenes argentinos (cuyos responsables fueron procesados en los últimos días por violación a la ley de propiedad intelectual).

“Nosotros lo pensamos como un servicio porque consideramos que la industria ha demorado mucho en los desarrollos obvios del acceso a los contenidos en Internet”, confiesa Escobar, que contó con la invalorable ayuda de sus compañeros de la escuela secundaria Mario Cardosio y David Fernández.

Si las dudas son su legalidad, la virtud de Cuevana es la buena calidad del material al que puede accederse, la velocidad con la que se actualizan los capítulos de las series y la sencillez del sistema. No es necesario descargar el material en la PC, sino que permite acceder a los contenidos en forma streaming (como en YouTube).

Los sitios como Cuevana, o los menos conocidos Comunidad Zoom o Verseriesdetv.com, apuntan a transformarse en una alternativa al rito de mirar televisión. “La mayoría de los canales de televisión tiene una programación basura y, por lo general, la gente no puede cumplir o adaptarse a los horarios que imponen, así que Cuevana permite administrar tus propios tiempos para ver lo que querés”, explica Escobar.

Además, los contenidos ya son accesibles desde cualquier dispositivo: desde móviles hasta televisores conectados. Los internautas ya no son jóvenes nativos digitales sino que hay cada vez más usuarios de todas las edades.

En este escenario, Cuevana se hizo fuerte. Como se trata de una comunidad, según Escobar, existen voluntarios (unos 15) distribuidos geográficamente por varias provincias argentinas que seleccionan el material, la calidad de la imagen, los subtítulos y la presentación de los materiales que se ofrecen al público. También cuentan con la colaboración de los miles de usuarios que, a través de Facebook, sugieren cosas y denuncian problemas de conexión. Cuevana no almacena los contenidos, sino que facilita los enlaces: así, sostienen ellos, sortean o quedan al amparo de los inconvenientes legales.

-¿Qué opinan tus padres de este éxito?
-Mis viejos se enteraron de mi vida paralela cuando Cuevana se hizo famosa y les ha sorprendido mucho porque no es muy normal.
Escobar prefiere evitar las comparaciones con Mark Zuckerberg, el joven creador de Facebook. “Creo que mi ambiente es Internet; tengo muchos proyectos e ideas, pero me falta tiempo para desarrollarlas; siento que sé lo que necesitamos los usuarios”.

EL FENÓMENO CUEVANA
Ver TV ya no es lo que era. El crecimiento de la banda ancha y el aumento exponencial de dispositivos como LCD, smartphones y notebooks están cambiando de cuajo nuestras costumbres a la hora de sentarnos frente al televisor a ver películas y series. Y, según lo que vi en el último Consumer Electronic Show (CES, la feria tech más grande del mundo) de enero en Las Vegas, el futuro que se aproxima es en 3D (sin anteojos) y con enormes televisores conectados a Internet para trasladar nuestras computadoras al living, jugar en red y ver todo tipo de contenidos mientras los comentamos con nuestros amigos en Twitter y Facebook. Las grandes marcas ya apuntan sus cañones hacia esos terrenos: Sony, LG, Panasonic, Google, Apple, Microsfot y Samsung, entre otras.

En este contexto de permanente transformación, surge el sitio Cuevana TV, creado a fines de 2009 por tres argentinos, que permite ver películas y series de una manera simple y rápida: sin salir del sitio, sin registrarse y sin tener que bajar ni instalar ningún archivo. El contenido se consume online de una forma muy similar a YouTube.Con tres mil películas y más de diez mil capítulos de series, el sitio es un fenómeno en la web mundial. Sus números no mienten: 700 mil visitas al día y 450 mil usuarios registrados. En apenas un año, Cuevana se convirtió en la mejor opción de Latinoamérica para ver contenidos de cine y TV.

La cuestión generacional de sus fundadores es clave para comprender el fenómeno y cómo usaron la viralidad típica de la Web 2.0 para dar a conocer el sitio: ninguno supera los 23 años. Trabajan cada uno desde su casa y dieron a conocer el sitio utilizando los blogs y las redes sociales (sobre todo Facebook y Twitter). “La bandera de nuestro crecimiento es el boca a boca”, explica Tomás Escobar, uno de los fundadores. Cada noche, muchísima gente escribe en Twitter que verá o termina de ver una película en Cuevana y pone el link para que sus seguidores ingresen directo a verla. “Tenemos un índice de crecimiento del 40% mensual y todavía no invertimos un solo peso”, agrega. Por ahora, el modelo de negocios del sitio es sólo publicitario. Pero ya algunas productoras tomaron contacto con ellos para darle sus películas y que las ofrezcan a sus miles de usuarios.

La cuestión legal y de derechos de propiedad de autor tampoco es menor. Pero Cuevana no aloja en sus servidores ninguna película ni serie, ya que funciona linkeando a los videos alojados en otros servidores mundiales (como Megaupload). Es decir, Cuevana es sólo una interface que organiza y reproduce contenidos ya subidos a la web por miles de personas. Sus fundadores aún no tuvieron problemas legales, pero reconocen que es un tema sensible. Y están dispuestos a dar un debate al respecto: “La realidad es que estamos ante un cambio socio-cultural profundo, que está colisionando con lo que la ley (o la moral misma) identifica como correcto o incorrecto. Hoy en día la gente ve películas online gratis (como también comparte muchas otras cosas en Internet), y no ven esto como algo moralmente malo. Entonces es muy difícil juzgar esta situación legalmente cuando la cultura está evolucionando en contra de lo que define la ley al respecto”, explica Escobar.

Por las dudas, no ofrecen películas que estén en cartel, sino recién cuando salen a DVD. “No queremos competir con el cine, sino coexistir y alentar a la gente a ir a las salas”. Para eso preparan un nuevo diseño de sitio que informe sobre horarios y funciones de cines cerca de la ubicación de cada usuario, información de películas, trailers y noticias de próximos estrenos.

La velocidad del avance tecnológico, por un lado, y la enorme capacidad para ejecutar una idea que tienen los actores de las nuevas generaciones, por el otro, resulta una combinación perfecta para el desarrollo de la web actual. El futuro se escribe minuto a minuto.

Anuncios

Acciones

Information

5 responses

24 05 2011
José Crettaz

Otro interesante artículo sobre Cuevana que acabo de encontrar en Infobae Profesional:

Cuevana.TV ya es furor y renueva la discusión sobre si es legal ver cine y bajar películas desde Internet

17 10 2011
guigue

como podria yo ,que nos tuvimos por diversas cicunstancias venir a vivir a israel,ver las series americanas que se ven aca tambien,pero yo no se hebreo y mi ingles no es perfecto, y aca tddo esta subt en hebreo o doblado al hebreo. Asi que cuando mi nieta de baires me dio esta direccion y pude acceder,mi vida cambio !!!!!! CUEVANA ME AYUDA A VIVIR MEJOR ,a soportar mejor los problemas y golpes de la vida,como vivir tan lejos de mis hijos y verlos seguido gracias a skype. GRACIAS CUEVANA !!! NO SE VAYAN NUNCA !!! usuario,GUIGUE

26 10 2011
gabriel sfeliche

por mas que le busquen la vuelta cuevana es delito puro, no me extraña que sea un invento argentino, somos los primeros en violar la ley y poner excusas para hacerle creer a los demas que nuestro fin es justo, no existe el vacio lgal para hacer esto, solo la pereza de la justicia

26 11 2011
diego

De acuerdo a lo que decis vos Gabriel, entonces megavideo (servidores desde donde cuevana hace sus descargas) debería no existir.

Mientras cuevana simplemente haga descarga del contenido de otros servidores, no veo la parte ilegal. Sería como decir que es ilegal de tu parte aceptar dinero por un trabajo para alguien que tal vez lo haya robado o se dedique al lavado de dinero sin que lo sepas.

Cuevana jamás hizo un acuerdo de descargas ilegales con ningún servicio. El usuario es el que lo utiliza con esos fines, y megavideo es quien deja que el mismo usuario ponga allí el contenido ilegal.

Es muy totalitario.

7 10 2013
spolier

Peliculasyonkis es mas grande y tiene mas contenido porque no le hacen un reportaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s