Los que más saben de la ley de medios son los que menos respuestas tienen

16 10 2010


El post anterior fue un gran éxito de lectores. Primero, porque perfil.com decidió (seguramente por obra y gracia de Darío Gallo) ponerlo en la apertura de su home el fin de semana anterior, y lo convirtió en una de las notas más leídas de su portal, y de mi blog, cuyo tráfico se multiplicó al menos por diez. Los foristas de perfil.com no fueron mucho más benévolos conmigo de lo que lo son en general, e incluso en particular con Víctor Hugo Morales. La diferencia está en que yo no me enojo. Tampoco a los foros que colgaron mi post y se rieron profusamente de él: me quedo tranquilo, por lo menos sirvió para una obra de bien si hizo feliz a alguien. Eso sí, me hubiera gustado responderle a todos. A los que se animaron a debatir en mi blog, les agradecí y, por supuesto, les respondí desde mi punto de vista.

Cuando escribí aquello por supuesto no pensé en la trascendencia que tuvo. Incluso Martín Becerra, académico, especialista en medios e industrias culturales de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), hizo también alguna referencia.
También levantó el post tn.com.ar, el sitio web de Todo Noticias, el canal de noticias del Grupo Clarín, y eso también sumó. ¡Perfil!, ¡Becerra!, ¡Clarín!… ¿Empezó la pluralidad de voces? No, me parece que ese es otro tema.

Bueno, cuando la espuma parecía empezar a bajar, mi colega Silvia Mercado me invitó a su programa sobre medios y política El Aguijón, en FM Identidad (una radio pequeña pero muy bonita y céntrica, sobre la peatonal Florida), y me dio la oportunidad de charlar con el coordinador de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Luis Lázzaro; y con la diputada Cecilia Merchán, del interbloque Proyecto Sur (a quien le dediqué un post hace algún tiempo).

Ese programa de una hora, entero, puede escucharse aquí. Y para el que no quiera o no pueda, armé un pequeño resumen sobre lo que a mi me pareció más importante.


Cuando más pregunto sobre la ley de medios, y cuanto más escucho las respuestas de quienes impulsaron el proyecto y ahora quieren ponerlo en práctica más me convenzo de que sólo puede haber dos razones para querer esta ley de medios: o un voluntarismo ingenuo, como el del sector que representa la diputada Merchán; o el de querer la destrucción de un supuesto enemigo, en este caso Clarín, sector éste que me parece representa Lazzaro (que acaba de lanzar un libro presentado por la pluralidad de voces compuesta por el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi; el también diputado K Dante Gullo; Nestor Busso, presidente del Consejo Federal de Servicios Audiovisuales; el vice jefe de gabinete, Juan Manuel Aval Media; y el presidente del directorio de Afsca, Gabriel Mariotto).

Luis Lázzaro, coordinador general de Afsca, autoridad de aplicación de la le
En el programa de Silvia Mercado, que tuvo la gentileza (y asumió el riesgo) de dejarme preguntar, la mano derecha de Mariotto dijo varias cosas, en general contenidas en su libro, que quisiera comentar.

“Costó que este tema de los medios sea un tema de debate más allá de ciertos ámbitos. El libro trata de la relación particular con Estados Unidos en la década del 90 y como fue posible como resultados de todo eso tengamos una industria de medios en la Argentina cuyas tres cuartas partes estaban en manos extranjeras y en un esquema muy mercantilizado incluso con empresas que no tenían que ver con la comunicación. Esto hizo que el modelo de la TV argentina se desarrollara sobre el cable y no sobre la televisión gratuita. En este país todavía se tiene que pagar para acceder a un bien social como es la comunicación, y esto tuvo una enorme implicancia política, pero también cultural, vinculada a los discursos hegemónicos y a la construcción de opinión pública, algo central en la democracia.

“Abro el libro con dos frases, una de la presidenta Cristina Kirchner cuando en abril de 2008 en pleno conflicto con el tema del campo ella dijo que esa vez no habían venido con los tanques y habló de generales multimediáticos que cumplieron un rol de desestabilización o antidemocrático. Y la otro tiene que ver con la Casa Blanca, done su vocera acusó al grupo de Murdoch de llevar adelante una campaña en contra del Gobierno de Obama y lo acusó de servir a los intereses del Partido Republicano. Estos elementos de concentración de medios se han vinculado con procesos de disputa de poder en un sentido más general, que va más allá de la disputa por el rating o el espacio mediático”.

Lázzaro habla de un conflicto agropecuario que aparentemente nunca existió y que fue una obra de ficción producida por generales mediáticos conspiradores, destituyentes y antidemocráticos. Por esas cosas de la vida, como periodista me tocó cubrir de cerca aquellas sorprendentes movilizaciones que tuvieron lugar en el interior, y le puedo dar fe (como muchísimos colegas de distintos pensamientos) a Lázzaro de que realmente existieron. Ningún medio de comunicación dejó de informar sobre aquel conflicto. Hasta el relator Víctor Hugo Morales, desde su programa La Mañana, le dedicó durísimos editoriales al gobierno por tensar y retensar la cuerda cada vez que aparecía una luz de solución.

Lázzaro no dijo porqué la TV argentina se desarrolló por el cable y no por la TV abierta (algo que le pregunté más adelante): en los siete años que lleva el actual Gobierno al frente del Estado, no se licitó ninguna nueva frecuencia de televisión abierta en ningún lugar del país. La Argentina tiene sólo 45 canales abiertos porque el Estado no abre el juego a nuevos actores. Para eso no hacía falta ninguna nueva ley de medios, alcanzaba con licitaciones transparentes.

“Lo que cuenta mi libro es la historia de la resistencia civil norteamericana a la reforma de la regulación antimonopolio en ese país. El caso de Estados Unidos es exactamente el reverso del caso argentino, tenés una ley fuertemente antimonopólica que, por ejemplo, no permite que el periódico local tenga un canal de televisión o una emisora de radio está vigente desde 1941. Los republicanos intentaron tres veces cambiar este criterio y hubo una lucha muy fuerte de la Coalición por la Diversidad Mediática con una campaña social en el Congreso que impidió que esto pasara en estados unidos y esto coincidió con el surgimiento en Argentina de una coalición que luchó por una ley democrática. El libro trata de mostrar a la sociedad civil y sus organizaciones luchando por la democratización de la comunicación”.

En ese punto, mi pregunta fue la siguiente:

– ¿Cuanto cree que influye en el hecho de que en la mayor parte del mundo, el cine y la TV más consumidos sean norteamericanos, la existencia en Estadios Unidos de empresas como Disney, Fox, Viacom, grupos que si Obama fuera Kirchner llamaría monopólicos?

– (Lazzaro) A ver, repito lo que digo porque no quiero que quede confundido: la sociedad civil ha luchado por democratizar e impedir la concentración de medios en Estados Unidos, la misma lucha de la Argentina y de Kirchner. Y la otra parte en relación con el tema de la producción de Hollywood es el gran debate desde los 80 cuando Europa saca la directiva de televisión sin fronteras que le pone un límite a la producción audiovisual norteamericana en territorio europeo.

– (Crettaz) Sí, claro. Pero yo me refería a la trascendencia de esos contenidos detrás de los cuales hay grandes empresas, sólidas financieramente, diversificadas y que de hecho son modelos que se repiten en América Latina; la cadena mexicana Televisa está a un paso de comprar la cadena norteamericana hispana Univisión; O Globo, desde Brasil, es una empresa muy potente en exportación de contenidos en lengua portuguesa. Entonces ¿Hasta qué punto el hecho de atomizar, una decisión estratégica, filosófica si se quiere, no implica asumir cierta debilidad en el mercado de contenidos que es cada vez más global?

– Si, yo creo que no lo implica. Estados Unidos tiene un tope a la concentración del cable del 30%; en TV de aire, es el 35%.

– ¿El 35% de qué?

– Del mercado.

– ¿Y cómo se mide el mercado?

– Se mide en la totalidad de hogares con TV. Eso son los límites de la legislación norteamericana. Luego si tiene un periódico no puede tener radio o televisión en el mismo lugar.

– Usted sabe que eso es irrelevante hoy porque existe Internet.

– Si me permite le voy a explicar.


– Le doy un dato más y me callo. Ruper Murdoch [mencionado por Lázzaro como un “diablo”], con quien el matrimonio Kirchner se ha sacado más de una foto, y del que se ha declarado admirador, es dueño de News Corp., uno de los conglomerados de medios más grandes del mundo, dueño a su vez de Fox News y en Nueva York del diario Wall Street Journal, el periódico probablemente más presitigioso del momento.

– Eso lo dice usted.

– Sí, a mi criterio, sí. Ese señor, es dueño de Wall Street Journal y probablemente no tenga ningún otro medio en Nueva York. ¿A usted le parece muy relevante? Mire que Fox News se ve igual en Nueva York. Le parece ese límite relevante en esta época en la que Internet borra fronteras, borra limites de mercado y hace que la comunicación fluya.

– Bueno, eso es un debate sobre la tecnología y la integración, y convergencia tecnológica que si quiere lo charlamos pero tenemos que abrir el juego a las telefónicas, cosa que pasó en Estados Unidos.

– ¿Y por qué no?

– Acá el gran debate de los 90 fue la pelea por quien hegemonizaba la concentración, los grupos multimedia o las telefónicas. Yo le pregunto, ¿Ud. cree que no hacen falta regulaciones democráticas para que no sólo el mercado como existe en Europa y en Estados Unidos sea la conduzca el proceso de convergencia tecnológica porque siempre los multimedia se han quejado de que las telefónicas se iban a comer el mercado?

¿Quién no quiere una ley democrática? ¿Una regulación democrática? Las falacias fáciles fueron abundantes en el tratamiento de esta ley. En los 90, las telefónicas apenas descubrían que podían dar Internet (que en Argentina comenzó a expandirse recién en 1995). Ahora, cuando las redes, por obra y gracia de la digitalización, son todas iguales (con la tecnología indicada, incluso las eléctricas), el actual Gobierno parece no temerle al un posible monopolio de las telecomunicaciones con base en Telefónica-Telecom.

Mientras un cable no podrá alcanza a más del 30% del mercado, una sola telefónica tiene más del 90% de las telecomunicaciones (telefonía fija y móvil, e internet). ¿No es esto una contradicción?

Otra cosa, en los 90 Estados Unidos era el antimodelo, y en los 2000 es el modelo en materia de regulación de medios de comunicación. ¿Qué cambió en una década? Ah, sí. Cambió el presidente de la Argentina.

Bien, aquí fue Silvia quien intervino para que la cosa no pasara de castaño oscuro. “No alcanzaba con la legislación que había para lograr esa regulación, que estaba contemplada en la ley y las reglamentaciones. Lo que no había es el desguace. Además, ¿No pueden convivir los medios grandes con la diversidad de medios, tiene que ser o una cosa o la otra?”, preguntó.

– (Lázzaro) Si nosotros hablamos seriamente del tema primero hay una diferencia de escala de mercado, Ud. tiene un medio de comunicación en Estados Unidos y tiene un mercado determinado si lo tiene en Argentina con menos cantidad de habitantes y menor poder adquisitivo, y si además ese mercado se concentra de manera tal que los medios pertenecen a uno o dos grupos y esos contenidos van colonización las pantallas del interior lo que hay es una perdida de producción, una pérdida de contenidos. La regulación tiene que estimular la diversidad, la competencia, y el mayor equilibrio posible del mercado y yo creo que hay que buscar las posibilidades de expansión de estas grandes empresas sobre todo en el mercado internacional y los grandes mercados.

– (Crettaz) Pero no van a poder expandirse en el mercado internacional si no tienen una posición fuerte antes en el mercado local…

– (Lázzaro) Si la condición es que arrasen con toda la producción y la diversidad cultural…

– Es que el problema es no considerar los términos medios, no es blanco o negro, todo o nada, hiperconcentrado o hiperdiversificiado.

– Estoy de acuerdo con eso. Hagamos una regulación a la americana o a la europea, elija la que le guste.

– Me gustaría una legislación al estilo argentino que contemple de donde viene el sistema de medios argentino que no tiene necesariamente tiene el mismo origen que en Estados Unidos y Europa, donde además hay distintas realidades. ¿Ud sabe por qué nace el cable en argentina?

– Para ver televisión de aire.

– Exactamente, porque el Estado no licitaba ni impulsaba más canales abiertos. Como puede ser que Argentina tenga 45 canales en tan vasto y extenso territorio.

– Estoy totalmente de acuerdo con eso.

– Y entonces ¿por qué no tiene más canales la Argentina? No hacía falta una nueva ley, hacía falta que el Estado licite las frecuencias.

– Porque faltó una política pública que estimulara el consumo de la televisión abierta.

Una vez más, Silvia cortó la pequeña tensión pero sin perder el hilo: “¿Cuál es su visión de la aplicación de la ley de medios?”, preguntó.

– (Lázzaro) Es una implementación bastante trabada y obstaculizada por medidas judiciales referidas a intereses puntuales del mercado de la comunicación que no permiten que se puedan aplicar a la totalidad. Ud cuando tiene un mercado tan concentrado, que el 60% del mapa de la comunicación se expresa a partir de un grupo mediático, Ud. tiene un problema serio si no consigue aplicar la legislación en forma pareja a todo el mundo. Los beneficios se van a ver cuando se pueda avanzar con el despliegue en su totalidad. Que tiene dos cuestiones, desconcentrar por un lado y permitir que nuevos sectores puedan desarrollarse.

Acá está la clave teórica del Gobierno: lo que tenemos en medios de comunicaciones es todo lo que puede haber, ahora lo tiene Clarín, hay que sacárselo para dárselo a otros. ¡Qué mirada más cortita! Para hacer carrera en el sector público tendría que ser obligatorio un paso mínimo por el sector privado real (es decir, no el que vive haciendo negocios con el Estado). Todo lo que queríamos saber sobre la ley de medios está dicho: (atención los defensores del espíritu supuestamente democratizador de la ley de medios: la nueva regulación no se aplicará hasta que Clarín se desguace, y eso ocurrirá cuando se supere la judialización de la ley, al menos según lo que parece desprenderse de estos dichos).

Ah, no tuve oportunidad de decírselo a Lázzaro en el programa (en el que estaba invitado y por lo tanto, con obligación de comportarme): ¡Clarín no tiene el 60% del mercado de medios! ¿De dónde saca esa cuenta? Claro que es un grupo de medios tremendamente importante, diversificado, y con una posición fuerte en cada uno de los mercados en los que actúa. Pero no controla el 60% de los medios. Tal vez Lazzaro se haya referido al público. ¿Cómo medirá eso? Si dice que se trata de contar las licencias de radiodifusión que tiene asignadas, mentiría todavía peor, pero esa es otra discusión. Ningún grupo de medios tiene el 60% de la televisión abierta, de las radios, de los diarios, de los contenidos de Internet, de la producción de contenidos informativos o de ficción, etc. etc. La única situación oligopólica en la que está Clarín es el cable y se arregla dando nuevos permisos o habilitando a las telefónicas a dar el servicio.

Cecilia Merchán, diputada nacional por Libes del Sur-Córdoba (una de las viudas de la ley de medios)

Luego fue el turno de la diputada cordobesa Merchán, de charla sumamente interesante, pero me temo que también de una gran ingenuidad.

– “No sólo votamos a favor de toda la ley sino que estamos de acuerdo con la desinversión plasmada en el Art. 161 pero lo que tenemos que exigir es que el espíritu de la ley y todos los artículos se aplican se van a empezar a garantizar la pluralidad de voces. Si logramos que los artículos tal como están, tendríamos que tener una producción local y regional diferente, qué ocurre con los derechos de la mujer en la producción, podríamos estar viendo Telesur en la grilla local, tuvimos el golpe y el único canal que lo mostraba era Telesur, y tenemos que tener la posibilidad de verlo en todos los canales”.

Tan verdadero es que Telesur fue el único canal que transmitió el intento de golpe contra Rafael Correa en Ecuador es que todas las señales de noticias argentinas retransmitieron esa cadena o ECTV, el canal estatal ecuatoriano. Durante la asonada, el gobierno de Correa prohibió a las cadenas privadas informar sobre los hechos y las obligó a retransmitir el canal estatal en cadena nacional. De la misma manera, para ver el rescate de los mineros, habría que obligar a todos los cables del país a tener TVN de Chile, o para ver el carnaval de Río, OGlobo, de Brasil. En fin…

– (Merchán) “Acá lo que se discute es si el plazo de desinversión de un monopolio dura un año o tres años. El estado debe garantizar por otras leyes que no se conformen estos monopolios, pero el propio estado kirchnerista en 2007 le dio la prórroga de las licencias de los canales”.

Sin comentar que la prórroga de las licencias (nunca suficientemente fundamentadas) fue previo al mismo proyecto de ley de medios. Es decir, primero “se legitimó el monopolio” y después se fue a por “su desguace”. Ahí fui una vez más en búsqueda de respuestas…

– ¿No le parece que se ha puesto demasiada expectativa en cuanto a lo que puede producir la ley, dado que no está claro ni en la propia ley, ni en su reglamentación, ni en disposiciones de Afsca, ni en leyes vinculadas, de dónde va a salir la plata para que en lugares donde no es rentable producir contenido local se lo produzca igual, como manda la ley?

– (Merchán) Tiene que haber efectivamente una inversión sobre todo en el 33% de las radios de las organizaciones sin fines de lucro. Estamos discutiendo otro proyecto de ley que tiene que ver con la pauta oficial para obligar al Estado a invertir en cada uno de los espacios, local y provincial, en las organizaciones sin fines de lucro de un modo equitativo, pero incluso en la ley misma, hasta la propia exigencia de tener producción local y provincial, harían que se pongan en funcionamiento los mecanismos para generar producción local.

– (Crettaz) ¿Y quién lo paga?

– Si se dan a los medios locales a competir…

– Pero la ley le pone restricciones a la publicidad.

– Al contrario. Sin un medio que tiene que tener el 30 por ciento de producción local está obligado a tener producción local.

– ¿Con qué la va a pagar? Si no puede vender más publicidad, no la va a poder pagar.

-La publicidad se genera en función de que se lea y se escuche el medio.

– Pero la ley le pone límite a la cantidad de publicidad por hora.

– No

– Sí

– Bueno, sí a la publicidad por hora, pero la producción local va a tener la posibilidad de tener publicidad local.

Me quedé sin palabras. Y sin aliento.

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4 responses

18 10 2010
Sergio

Jose: no me parece nada justa la critica a Merchan. Seguro que si le preguntas al 99% de los diputados responderian incluso algo mas delirante. El problema es que ni el gobierno ni las empresas se ocupan de brindar informacion sobre el tema. Me pasa porque estoy haciendo una monografia para la Facu y no te responde nadie. Parece uqe estuviera consultandolos sobre las armas atomicas en Corea! Y luego todos hablan de transparencia. ¡Transparencia las tarlipes!

18 10 2010
José Crettaz

Sergio, gracias por tu comentario. Probablemente tengas razón respecto de Merchán. Y probablemente me haya referido más a ella que a ningún otro diputado precisamente porque ella habla, aparecer, responde, se comunica y seguramente sabe. Tal vez crea, con todo derecho, que lo que se logró es infinitamente mejor que lo que había, a pesar de que no sea lo óptimo. Vaya entonces una reivindicación a Merchán. A ella sí le interesa la comunicación como fin, para la gran mayoría de los que votaron en favor de la ley de medios, eso fue apenas un medio para seguir en la cumbre del poder, o viviendo de las migajas que caen.
En cuanto a los que no responden… A mi también me pasa todos los días porque básicamente me dedico a preguntar (como todo periodista) y como muchas veces no logro respuestas los funcionarios tienden a verme como un comisario de los de antes. ¿Ud. quién es? ¿De dónde viene? ¿A dónde va?…
Creo que son muy pocos los funcionarios que saben, y menos todavía los que estudian. Hace falta más gente de ese tipo. Un abrazo y muchas gracias por tu comentario

22 10 2010
Ley de medios: se tiene que hacer ficción en las provincias, pero no se sabe cómo se va a financiar « Latin American Media & Entertainment Observatory

[…] pasaron por esta sección Luis Lazarro, coordinador general de la Autoridad Federal de Servicios de Comunica…que reconoció ya dos errores, éste y éste (tropecé de nuevo y con la misma piedra…). También […]

9 10 2012
#leydemedios: tres años después… sólo queda el #7D « Latin American Media & Entertainment Observatory

[…] Los que más saben de la ley de medios son los que menos respuestas tienen […]

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