Gobierno Kirchner viola #leydemedios al aprobar transferencia de medios de Hadad a Cristóbal López

4 03 2013

A continuación, reproduzco nota publicada por lanacion.com

La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), que preside Martín Sabbatell, aprobó esta mañana la transferencia de los medios de Daniel Hadad al empresario kirchnerista Cristóbal López (grupo Indalo), también dueño de una extensa red de casinos y salas de juego, de la petrolera Oil, de empresas constructoras, alimenticias y de servicios públicos, entre otras actividades.

La aprobación de la venta, concretada el 26 de abril de 2012 , tras varios meses de negociación, fue informada por la propia Afsca:: “Hadad-Indalo tendrán que desprenderse de dos emisoras de FM del área metropolitana (que serán las radios TKM y Vale), más el canal 27 de UHF”, resumió el organismo en un comunicado.

El canal 27 es usado actualmente por Cristóbal López para emitir en TV abierta digital las señales C5N y Stars TV. Pero C5N también está al aire por medio de la plataforma estatal de televisión digital abierta (TDA) -de alcance nacional- con lo cual, cuando esa transferencia se concrete, el canal seguirá estando disponible para quienes ven TV abierta en el área metropolitana de Buenos Aires. En otras palabras, actualmente C5N está duplicado en la grilla digital abierta, ocupa el canal 27 y también el 25 (segmento 2). Según se pudo saber, López podría terminar devolviendo la frecuencia del 27 al Estado. Ese canal tiene su propia historia.

Al incluir este canal en el “proceso de adecuación” -como llama Afsca a la venta de empresas para ajustarse a la norma- el organismo que controla los medios aplica por primera vez la ley de medios al ámbito de la televisión digital terrestre, que hasta ahora viene operando completamente al margen del marco regulatorio (por ejemplo, canales privados como CN23 o 360TV llegan a todo el país -sólo pueden hacerlo al 35% de la población- y sin la licencia requerida).

En tanto, según pudo saber LA NACION, las FM podrían ser canjeadas con el grupo Uno Medios, de José Luis Manzano y Daniel Vila. López entregaría TKM y Vale y a cambio recibiría otras emisoras en el interior, una de las cuales podría ser AM Radio Cerealista de Rosario . El artículo 45 de la ley de medios fija los topes a la cantidad de licencias y establece incompatibilidades para ser propietario de distintos tipos de medios en el orden local y nacional. Entre otras cosas, ese artículo impide un mismo operador de servicios de comunicación audiovisual tener más de una AM y dos FM en una misma zona geográfica (siempre que allí haya más de ocho FM, si hay menos. Hadad era propietario de una AM y cuatro FM. Situación que mantuvo López.

Según informó el organismo, López “tendrá 30 días para informar al Afsca a quienes proponen transferir las licencias y un total de 180 para concretar el encuadramiento legal”.

La venta de los medios de Hadad a López incumplió varios artículos de la ley de servicios de comunicación audiovisual, que prohíbe expresamente la transferencia de licencias (permisos para tener medios audiovisuales) para la operación de servicios audiovisuales entre privados porque considera esos espacios una propiedad que el Estado concesiona. Así está estipulado en el artículo 41 de la norma, que taxativamente dice: “Las autorizaciones y licencias de servicios de comunicación audiovisual son intransferibles”. Según el mismo artículo: “La realización de transferencias sin la correspondiente y previa aprobación será sancionada con la caducidad de pleno derecho de la licencia adjudicada y será nula de nulidad absoluta”.
Leer el resto de esta entrada »





Los titubeos de @Sabbatella sobre DirecTV, Telecentro y el grupo Indalo de Cristóbal López

15 11 2012

No tengo nada en contra de DirecTV, cuyo servicio me parece muy bueno. No quiero que DirecTV reduzca su presencia en el mercado argentino, al contrario. Pero sí creo que las leyes deben aplicarse para todos igual, y si hay defectos en esa regulación, deben corregirse mediante otras leyes. Lo aclaro porque lo que sigue tiene como protagonista a esa empresa.

Posteo aqui la desgrabación literal de la respuesta que me dio presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella (asistido en un momento por el director general de Afsca, Daniel Arracha), a la única pregunta que pude hacer (éramos muchos periodistas) en la conferencia de prensa del 14 de noviembre de 2012 en la que explicó el proceso de adecuación a la nueva ley de medios. También dejo el video de la conferencia de prensa completa, en la que mi pregunta aparece a partir del minuto 3,05 aproximadamente. Me quedaron en la punta de la lengua otras preguntas sobre las situaciones que luego enumeré en esta columna que me publicó el diario La Nación.

- Ud. mencionó un número de casos aclarando que no era exhaustivos, pero no mencionó algunos otros: DirecTV, por ejemplo, tiene 100% de la televisión satelital, Ud. decía que Cablevisión tiene el 60% del cable, no se si se le aplica el tope del 35%.
Se refirió a varias empresas de televisión por cable que están en más de 24 localidades y por supuesto deberían adecuarse restringiéndose a esa 24 localidades pero no mencionó el caso de Telecentro que con una sola licencia está en más de 30 localidades. Quería saber en esos casos que entiendo hay más de uno en el país, qué va a ser.
Y quería preguntarle algo más, si Afsca ya aprobó la transferencia de las radios de Daniel Hadad a grupo Indalo, que Ud. lo da como un hecho sobreentendido y entiendo que de acuerdo al texto de la ley Afsca es quien tiene que aprobar expresamente esa transferencia.

- Sí, muy breve. DirecTV tiene el límite que dice la ley, 35% no importa que el satélite llegue al 100%. Es una cuestión técnica, el satélite es cierto que cubre las 2200 ciudades y cubre más porque supera las fronteras de nuestro país. ¿Cómo se limita eso que no puede más del 35% del mercado? Por lo tanto, sí por supuesto tiene que cumplir. Lo puse [en la presentación]. DirecTV o cualquier empresa satelital tiene dos cuestiones fundamentales, una que no pude tener otra actividad de comunicación audiovisual, y tiene que desprenderse en las señales o del satélite y tiene que resolver eso en su propio plan de adecuación si viene antes del 7, pero tiene ese tema. Y tiene la limitación del 35%, que no llega, del mercado porque llega el satélite pero no los suscriptores
No, pero el corte, el satélite, tiene el límite, vos tenés el 35% el cable de suscriptores o de población y en DirecTV también es el corte del 35%. No puede darle servicio a más del 35%, hoy no le da el servicio a más del 35%, llega tiene… A ver ¿cómo medirías, cómo hacés cumplir la ley? La ley dice que tenés que regular hasta el 35% del satélite.

- Llegado este punto le dije que, tratándose ambos servicios de televisión por suscripción (el párrafo del Art. 45 de la ley de medios que se refiere a este punto no aclara si por vínculo físico o por satélite), debería hacer la misma cuenta: cantidad de abonados como porcentaje del total de abonados, lo que para Sabbatella da 60% para Cablevisión en el cable, y a mi me da casi 100% en el satélite para DirecTV (lo explico mejor al final de este post)

– No, pero, mirá, mirá. Entiendo que vos conocés del tema. Si tenés cable no podés tener más del 35% haya la cantidad de oferentes que haya, en una ciudad vos podés tener, en el país puede haber miles de cable, siempre podés tener el 35% de las suscripciones, porque eso es distinto. En DirecTV vos no podés cortar el satélite al 35% porque el satélite llega a las 2200 ciudades. No puede brindarle el servicio a más del 35%.

- Insistí en que el tipo de cálculo debe ser el mismo.

- No, no es así.

- [Sabbatella le pasó el micrófono a Daniel Arracha, director general de Afsca].

Leer el resto de esta entrada »





Sobre la #leydemedios, larga explicación para periodistas

31 10 2012

Hace unos días envié al Foro de Periodismo Argentino (Fopea) –al que orgullosamente pertenezco- el texto que sigue a continuación. Se trata de una explicación extensa (escrita a última hora, después de un cierre trabajoso) y poco estructurada acerca de lo que a mi entender está ocurriendo en el debate público sobre la aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual. Aquí lo comparto a pedido de algún amigo.

A la ley de medios no sólo hay que leerla, también hay que entenderla y ponerla en contexto. Y sobre todo, hay que salir del debate chiquito que se propone “¿Qué va a pasar el 7D?” para ir a uno más grande, más amplio y de cara al futuro (pero no el futuro del mes próximo, sino el de los próximos cinco a diez años).

Para mí, el tema es mucho más amplio, tiene que ver directamente con la libertad de expresión y no solamente con cuestiones patrimoniales de algunas empresas. Tiene que ver con la convergencia digital y el futuro de la comunicación. Y tiene que ver con el periodismo que no hacemos por no entender y centrarnos sólo en la pelea de un Gobierno contra una empresa o de una empresa contra un gobierno, como fuere.

Este texto va a ser largo. Pero me parece importante señalar algunas cuestiones básicas (procurando que sean más hechos que opiniones, aunque eso es sólo una intención).

Nos confunden cuando hablan de licencias y las equiparan a medios, y peor cuando se mezclan las frecuencias: las licencias son permisos administrativos necesarios para contar con medios audiovisuales, en general están vinculadas a frecuencias (un “espacio” en el espectro radioeléctrico por el cual el medio emitirá si es que requiere espectro, como la TV abierta, las AM y las FM).

Clarín no tiene 300 medios, ni 300 frecuencias, tiene 300 licencias, de las cuales más de 260 –y estoy citando de memoria- son licencias de cable (que no ocupa espectro como su nombre lo indica). Una licencia de cable por localidad (a veces dos, fruto de aquella fusión aprobada por Néstor Kirchner). Además, cable es distribución; medios (canales de TV, radio y señales de TV paga) refiere a contenidos. En el mundo, las restricciones a la cantidad de licencias se aplican al espectro que es limitado y es considerado propiedad del Estado (como los ríos, el mar o el espacio aéreo), no al cable (porque el único límite a la instalación de cables es la barrera económica para hacerlo; no hay impedimentos naturales o físicos)

Si hablamos de medios, Telefé tiene más canales de TV abierta (9) que Clarín (4), y Moneta-Garfunkel tiene más radios (8 o 9, quién sabe bien, contra cinco o seis de Clarín, entre las que destacan Radio Mitre, Radio Mitre Córdoba y La 100). Si hablamos de señales de TV paga, los programadores oligopólicos son Fox, Turner y Disney (a los que no se les aplica si quiera cuotas relevantes de contenido nacional: apenas deben destinar el 0,5% de la facturación total anual a comprar contenido nacional pero sólo aquellos que emitan cine en más del 50% de sus programas).

Y, finalmente, si hablamos de uso de espectro, en el área metropolitana de Buenos Aires el que más espectro de TV -por ejemplo- tiene asignado es Telecentro (y ahí cerca, Antina). Ese espectro es usado para dar TV paga inalámbrica. Mientras Clarín tiene un canal (13) y Telefe tiene otro (11), Telecentro (Alberto Pierri, ex presidente de la Cámara de Diputados en los 90), tiene 1 (el 26, que usa para su señal abierta –algo que pocos saben- Canal 26, y 46, 48, 50, 52, 54, 56, 58, 60, 62, 64, 66, 68 y 69, para su servicio pago).

El espectro en radio está colapsado completamente y Afsca no ha demostrado tener un plan técnico (que debería confeccionar junto con la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC). ¿Cómo se va a cumplir el 33% del espectro para entidades sin fines de lucro si en el área metropolitana no entra ni un alfiler en el espectro?

A juzgar por el tratamiento que recibe, por ejemplo Radio Cooperativa (una radio completamente ilegal, que usurpa una frecuencia que es canal libre internacional y que consiguió cuando a la radio que la usaba –también floja de papeles- se “le cayó” la antena…) no parece que haya intención de cambiar ese contexto en el corto plazo. No hubo en ese sentido ninguna medida. En esa radio (por citar sólo un caso -podría escribirse un libro sobre este tema-) la agencia estatal Télam tuvo un programa durante años y aún es responsable del espacio agropecuario. Aclaro: Radio Cooperativa NO ES una cooperativa.

En la ley de medios también hay cuestiones de mercado que no fueron contempladas durante el proceso de debate de la norma, aunque ya se señalaban en ese momento. ¿Por qué no se habló más del concurso que durante más de un año prometió 220 nuevos canales de TV? Porque sólo había 50 interesados para 220 canales, 14 de los cuales (si no recuerdo mal) iban a estar en Buenos Aires. Es habitual escuchar a los canales actuales decir que no es rentable la TV abierta (con sólo cinco canales) y si se analizan los números de pauta oficial (que marcan una fuerte inversión estatal en varios de ellos) podrían tener razón.
Leer el resto de esta entrada »





Las inconsistencias de la propaganda de @AfscaDigital sobre la #leydemedios

29 10 2012

Desde que asumió al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella repite un machete que el organismo formalizó y –militancia y pauta mediante– ahora difunde de cara al 7D. El panfleto lleva el título “A partir de la ley de medios todo es mejor que antes” (que me hace acordar al “Nosotros somos buenos” de Tucap Amaru). Hay allí algunas verdades, muchas exageraciones y mentiras flagrantes. A saber:

- Según Afsca, “la ley reserva el 33% del espectro radioeléctrico para organizaciones sin fines de lucro, una medida de vanguardia en el mundo”.
- Podría ser verdadero, pero… La verdad concreta, real: en la mayor parte del país el espectro radioeléctrico está colapsado (hay más de una radio por cada frecuencia disponible, lo que genera interferencias mutuas) y Afsca (junto con la Comisión Nacional de Comunicaciones y otros organismos) aún no diseñó un plan técnico para saber qué espectro disponible hay y, luego, cómo podría repartirse. Hasta que ese plan técnico esté disponible, empiece a aplicarse y se haga lugar en el espectro, Frank La Rue (relator de libertad de expresión de la ONU) tendrá que seguir esperando para celebrar el arribo de entidades del tercer sector al espectro. Es decir: no hay posibilidad de destinar 33% del espectro a ese sector sencillamente porque ese espectro ya está ocupado (mayormente de manera ilegal).

Por otro lado, aunque es un poco tarde para introducir el tema, habría que discutir qué destino se le da al espectro. Mientras que en Argentina –como si estuviéramos en los 80 o 90- cuando se habla de espectro se piensa en medios, en el mundo cuando se habla de lo mismo se piensa en Internet móvil (por donde “van” ahora no sólo los medios sino una amplia gama de actividades humanas). ¿Qué están proponiendo en el Reino Unido…, por ejemplo?

Según Afsca: “Ya se adjudicaron más de 365 licencias de AM y FM en toda la Argentina. Y están en marcha más de 650 concursos públicos para frecuencias de radio”.
Verdadero. Se regularizaron situaciones de hecho y se concluyeron trámites de solicitud de licencias que el ex Comfer ya venía tramitando. En cuanto a los nuevos concursos, hay que decir que se licitan frecuencias en lugares donde nunca hubo limitaciones para que surgieran (como sucedió en todo el país) nuevas emisoras. Es decir, allí no había más FM y AM sencillamente porque no había interés por crearlas. El problema para las nuevas emisoras (y también para las antiguas), sean comerciales o sin fines de lucro, es el mismo: de dónde sacar los recursos para sostener el emprendimiento y ser viables en el tiempo. Algunos de los primeros impulsores de la nueva ley ya hablan de la necesidad de agregarle a la ley de medios un capítulo económico o directamente de sancionar una nueva ley de financiamiento de los medios.
Leer el resto de esta entrada »





#leydemedios: tres años después… sólo queda el #7D

9 10 2012

Tres años exactos cumple mañana la ley de servicios de comunicación audiovisual. Hace más de tres años que venimos hablando (y escribiendo) del tema. Como todo aniversario, es una buena oportunidad para revisar lo dicho. Aquí, mi selección de artículos publicados en este blog sobre el tema. Y mi balance: a tres años, sólo queda el 7D (7 de diciembre, fecha de vencimiento de la medida cautelar que favorece al Grupo Clarín) y el objetivo original del nuevo marco regulatorio, silenciar a los que no se “adecuen” al relato gubernamental.

2012

Desmonopolización, transparencia y modernidad: tres grandes promesas incumplidas de la ley de medios audiovisuales

La aplicación de la #leydemedios audiovisuales, al 30 de julio de 2012

Los académicos y la #leydemedios: de la soberbia a la vergüenza

2011

Henoch Aguiar: “La ley de medios tiene dos años pero todavía no camina, apenas gatea”

La TV comunitaria y pyme argentina, todavía lejos de los beneficios de la ley de medios

Fijaron los requisitos para otorgar nuevas licencias de TV paga en Argentina ¿Habrá más competencia?

Ultimas noticias sobre la ley de medios: ahora dicen que tampoco beneficia a las “otras voces”

Martín Becerra: “La ley de medios no está preparada para la convergencia digital”

Julio Bárbaro: “La ley de medios fue hecha por universitarios que nunca estuvieron en los medios”

2010

Ley de medios: se tiene que hacer ficción en las provincias, pero no se sabe cómo se va a financiar

Los que más saben de la ley de medios son los que menos respuestas tienen

Un año después de su sanción, la ley de medios se encamina hacia el ridículo

Ley de medios, límites a la publicidad y presentadores en remera

Los artículos de la ley de medios que el Gobierno no aplica porque no quiere

El “club de las viudas” de las ley de medios sumó nuevos integrantes: Pérez Esquivel y Pino Solanas

Empiezan a aparecer “las viudas” de la ley de servicios de comunicación audiovisual

2009

Ley de medios: las cuatro más recientes escaramuzas (habrá más)

Ley de Medios: últimas noticias desde el frente (siguen las escaramuzas)

Ley de medios: esto recién empieza (o, la guerra continúa)

No es una buena ley, pero es la que tendremos





Desmonopolización, transparencia y modernidad: tres grandes promesas incumplidas de la ley de medios audiovisuales

17 09 2012

Invitado por las senadoras Norma Morandini, María Eugenia Estensoro y Laura Montero, participé como panelista en la audiencia “Aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual. A tres años de su sanción”. Compartí el panel con Henoch Aguiar y Guillermo Mastrini. También había confirmado su presencia el presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Santiago Aragón, cuya renuncia a ese cargo se publicó hoy en el Boletín Oficial. Por obvias razones no estuvo. Fue un honor estar sentado al lado de dos grandes profesionales, maestros en sus disciplinas, de esos que uno suele leer o escuchar en la vida universitaria, y tiene como referentes. Por todo esto, también era una gran responsabilidad lo que dijera, así que me lo terminé escribiendo. Lo que sigue a continuación es el texto completo de lo que pensaba leer en ese contexto. Por razones de tiempo, lo que leí fue un 70 u 80 por ciento de lo que sigue. A pedido de algunos interesados… ahí va.

Anoche, mi hijo mayor –que tiene 6 años y es muy futbolero- se quedó sin TV porque no cumplió con alguna indicación de su madre. Mi hijo mira todos los partidos que puede, y anoche se complicó. Pero TV no es PC. Y preguntó si podía usar la computadora. Se le dijo que sí porque después de todo aquella pequeña falta no era para tanto. Los siguientes pasos: Google, Roja Directa y, en pocos segundos, gracias a una conexión normal de 5 megas, allí estaba mirando en la PC los partidos en vivo. Como todo chico de esa edad con acceso a la web, prefiere ver TV en Internet. Y de hecho, contra lo que muchos aquí podrían llegar a pesar, mi hijo es fanático de José Zamba, el personaje principal de Paka-Paka. No dejó un solo capítulo sin ver –algunos más de una vez- .

Doy clases en la universidad, y cada comienzo de cuatrimestre hago una encuesta rápida entre los estudiantes, de 18 a 20 años aproximadamente, sobre qué ven y cómo ven. En los últimos años, ya contabilicé algunos primeros casos de alumnos universitarios que no tienen televisor en su casa, que ven TV por Internet. Y sobre películas y series: 11 millones de usuarios únicos mensuales llegó a tener Cuevana, el sitio de cine y series sobre el que los tribunales argentinos no han sabido todavía qué decir.

Estas anécdotas, me parece, vienen a cuento para poner en contexto de qué estamos hablando cuando hablamos de medios y de comunicación en estos tiempos, donde la convergencia tecnológica y las profundas transformaciones en el cambio de hábitos de las audiencias desdibujó completamente las fronteras entre la radio, la televisión y la prensa escrita, pero también está borrando los límites que nos permitían distinguir la radiodifusión de las telecomunicaciones, e incluso más, lo que distinguía a los fabricantes de dispositivos de los productores y distribuidores de contenidos. Hoy podemos decir que grandes conglomerados globales como Time Warner o Disney compiten por la audiencia con AT&T, pero también con Google, Microsoft, Sony o Apple.

Este es el verdadero contexto: convergente, miltimedial, global, hiperconectado, hipersocial y con una audiencia activa, que no sólo consume contenidos de manera pasiva sino que produce sus propios mensajes, o reinterpreta y reelabora los que recibe.

La ley de medios, a la que se intentó dotar de un carácter refundacional del país, prácticamente como si fuera una segunda Constitución, se debatió de espaldas a esas realidades. No obstante, es justo reconocer que esta norma trajo al marco regulatorio de la comunicación mediada algunas novedades positivas. En general, un conjunto de buenas intenciones que fueron el resultado de años de búsqueda, investigación y militancia de múltiples actores de la comunicación.

A tres años de su sanción, la ley de medios no cumplió ninguna de aquellas promesas. Quince minutos no alcanzan para un análisis extenso, por lo que sólo me voy a centrar en algunos aspectos:
- La promesa de la desmonopolización
- La promesa de la transparencia
- La promesa de la modernidad

Leer el resto de esta entrada »





María José Müller: “La nueva audiencia de la radio… oyente-usuario activo, que escucha por la PC, en la oficina y a partir de las 10 de la mañana”

13 09 2012

Una versión abreviada de este texto se publicó en La Nación el 13 de septiembre de 2012 en La Nación.

Todos los medios de comunicación tradicionales atraviesan hoy profundos procesos de transformación causados por los cambios en los hábitos de consumo cultural de las audiencias y de la masificación del uso de Internet y su creciente ancho de banda. “Hoy las radios tienen que pensar su dimensión digital, su oferta mobile , sus aplicaciones, su presencia en las redes sociales y, por lo tanto, su producción de contenidos trasciende el sonido para integrarse con el mundo multimedia”, explica María José Müller, profesora e investigadora especializada en radio de la Universidad Austral, donde coordina el posgrado en Gestión de Contenidos de Radio.

- ¿Cómo ves a la radio argentina hoy en términos tecnológicos, regulatorios, de contenidos, de viabilidad económico-financiera, etc?

- La radio argentina hoy está viviendo un proceso de transformación producto de la revolución digital, que la ha obligado, una vez más, a repensarse. Primero, a partir del streaming pero hoy, sobre todo, con la complementariedad entre los contenidos de la radio tradicional y los de la radio online y digital. Además, cambió mucho el consumo a partir de la radio multiplataforma (se escucha en los teléfonos, la PC, ipod, mp4, etc.), se diversificó la oferta y estos cambios impactaron en la producción de contenidos. Hoy, las radios tienen que pensar su “dimensión digital”, su oferta mobile, sus aplicaciones, su presencia en las redes sociales y, por lo tanto, su producción de contenidos trasciende el sonido para integrarse con el mundo multimedia. La radio hoy ya no es el medio tradicional que empezó sus transmisiones regulares en 1920 de manera casi simultánea en el mundo entero. Es sonido como contenido central, integrado con imágenes, videos, redes sociales. La radio argentina hoy también avanza hacia la radio “on demand”, que no sólo ofrece el menú del día, el que se consume en tiempo real y cronológico, sino el menú “a la carta”, con un consumo atemporal, donde el usuario decide qué, cuándo y cómo. Las páginas web de las emisoras están más cerca de ser portales de contenidos que una plataforma para la difusión de la radio tradicional.

El gran debate, que algunos consideran que no tiene sentido plantear en este contexto, es cómo distinguir qué es radio de lo que no lo es. Yo soy de las que cree que no tiene sentido estudiar la diferenciación entre dónde sigue estando el medio tradicional y dónde no sino que hay que asumir los cambios y hacerlos propios sin pretender definiciones que quizá hoy no son necesarias.
En cuanto a lo regulatorio la Argentina arrastra un problema histórico, tiene allí una cuenta pendiente que llevará tiempo resolver, incluso con la sanción de una nueva ley de medios. En primer lugar, en nuestro espectro hay tantas radios ilegales como legales. En las zonas urbanas, sobre todo Capital Federal, el espectro está saturado, las interferencias son constantes y no hay espacio para más frecuencias. Ese es uno de los motivos por lo que la ley de medios, en lo referente a la radio y a su expansión hacia sindicatos, ONGs, universidades, se vuelve impracticable. A las emisoras locales, de baja potencia, comunitarias, rurales, de frontera, les resulta muy difícil ser legales en cuanto al cumplimiento de las reglas de funcionamiento de cualquier emisora: exigencia de locutores matriculados en turnos de 6 horas, operadores matriculados, requisitos en referencia al tiempo y a las menciones de la publicidad, etc. Es decir, las reglas están fijadas de tal modo, y se quedaron tan atrás en el tiempo, que resultan una invitación al incumplimiento.
Hay un acuerdo tácito entre el ente regulador y muchas emisoras comunitarias, locales, educativas, para que funcionen a pesar de no cumplir con la ley vigente. Si así lo hicieran, la mayoría de las emisoras del interior del país no podrían existir. Hay un vacío regulatorio en el sector de la radio, quizá aún más serio que el que existe en el sector audiovisual, sobre todo porque poner una radio y sostenerla es más fácil y económico y, sin controles, es una oportunidad aún mayor para concretarlo.
Leer el resto de esta entrada »





#leydemedios Manzano y Vila saben que no serán obligados a “adecuarse” y en (a) cambio podrían invertir en YPF

24 08 2012

Hoy, Francisco Olivera publicó en La Nación una muy divertida crónica del discurso del jefe de gabinete (y cerebro detrás de la política de comunicación kirchnerista), Juan Abal Medina, y de la reunión que el CEO de YPF, Miguel Galuccio, mantuvo con empresarios en el Consejo de las Américas. Allí, entre otras cosas, se cita una declaración del “empresario” y ex ministro menemista (involucrado en su momento en casos de corrupción) José Luis Manzano (socio de Daniel Vila en Grupo Uno Medios y en otros negocios energéticos y de servicios públicos). “‘Acuérdese de lo que le digo: en tres años, [el yacimiento de] Vaca Muerta va a ser Texas. Después dígame si miento’, apostó ante el cronista, y afirmó que él ya estaba trabajando con YPF. ¿A qué precio se sumaría?, se le preguntó, y ahí sí se diferenció de sus colegas: dijo que el valor actual neto del barril de crudo en el mercado interno (73 dólares) era suficiente y que, para el gas no convencional, alcanzaba con los 4,50 dólares por millón de BTU que ‘tiene en este momento todo el mercado por Gas Plus’”. Manzano -que según Olivera es “uno de los pocos empresarios de diálogo con la Casa Rosada”– ya no piensa en cómo la ley de medios audiovisuales obligará a Grupo Uno a “adecuarse” al nuevo marco regulatorio. ¿Será que ya está todo arreglado? El 20 de agosto pasado, publiqué en La Nación detalles de la estrategia consensuada con la administración kirchner. A continuación se reproduce ese texto.

Desde que volvió a recorrer los despachos de la Casa Rosada en el último año y medio, José Luis Manzano -ex ministro menemista reconvertido en empresario- está tranquilo. Los negocios que encabeza junto a Daniel Vila, comprovinciano y socio inseparable, están a salvo y podrían acrecentarse al calor de la relación que ambos lograron reconstruir con el kirchnerismo tras el abismo abierto con la sanción de la ley de medios audiovisuales. Ese renovado vínculo es un éxito no menor de Manzano, viejo compañero político de actuales funcionarios, legisladores y jueces. Y ya se nota en los contenidos de sus medios (lo que incluye las televisaciones del Fútbol para Todos y ficciones de producción estatal).

El 2 de septiembre de 2009, cuando la presidenta Cristina Kirchner ya había enviado al Congreso el proyecto que luego se convertiría en ley de medios, Vila pronunció un discurso sin rodeos transmitido por varias de sus emisoras y canales de TV. “A partir de este proyecto nos están sobrando sillas, gente y medios. Esto tiene una gravedad institucional y jurídica solamente comparable con el golpe de Estado de marzo de 1976. El matrimonio Kirchner es un especialista en cercenar la libertad de expresión y un especialista en ejercer la libertad de extorsión. ¿Cómo deben interpretarse los llamados insistentes a los distintos medios de comunicación para acallar las voces de aquellos periodistas que denuncian hechos de corrupción?”, se preguntó esa vez, y dijo: “Hoy soy el principal defensor de Clarín”.
Leer el resto de esta entrada »





#leydemedios: @Grupo_Clarín prevé perder hasta $ 3000 millones si lo obligan a desinvertir

23 08 2012

Según el balance consolidado al segundo trimestre presentado por el Grupo Clarín ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), ese conglomerado de medios estima que podría perder entre $ 1.500 y $ 3.000 millones si en los próximos meses es obligado a desprenderse de empresas como consecuencia de la aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual.

Así lo destacó el sitio web de la revista Punto a Punto:

“En el marco de los autos ‘Grupo Clarín S.A. y otros c/ Poder Ejecutivo Nacional s/ Acción Meramente Declarativa’ (Expte. N°119/10), los peritos, contable y económico, han presentado sus respectivos informes en los cuales, dentro de otras cuestiones relacionadas con la causa, han realizado un cálculo de las eventuales pérdidas contables y de valor compañía que sufriría la Sociedad si se viera obligada a realizar desinversiones en el plazo perentorio de un año. Basados sobre supuestos asumidos exclusivamente por dichos peritos, estiman que esta situación podría eventualmente derivar en una pérdida contable de entre $ 1,5 mil millones y $ 3,3 mil millones, y una eventual fuerte reducción del valor compañía”, subraya en su informe oficial.

En este contexto, Clarín recuerda que “como es de público conocimiento, se han planteado numerosos cuestionamientos a la norma sancionada, por entender que conlleva vicios de inconstitucionalidad, implica serios perjuicios para el desarrollo de la industria audiovisual y limita libertades fundamentales”. En esa línea, completa: “La Sociedad está evaluando las posibles consecuencias sobre sus negocios de la tan objetada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, por lo que esta situación presenta un marco de incertidumbre sobre los negocios de la Sociedad”.

Por último, también cuestiona el “marco de continuada hostilidad contra los medios de comunicación”, pese a lo cual “reafirma su compromiso de continuar informando con independencia, mantener su habitual llegada a todos los sectores de la sociedad, y sostener los valores de calidad y credibilidad propios de sus medios”. “Independientemente del contexto, (la firma) no dejará de considerar eventuales oportunidades de crecimiento en el mercado local o internacional que puedan ofrecer valor incremental para sus accionistas y sean consistentes con su estrategia de negocios”, cierra Clarín.

La salud económico-financiera del grupo es excelente (con la sola excepción del diario, su nave insignia, que sigue perdiendo lectores).

En el artículo ya citado de Punto a Punto, se destaca:

Facturación: en el primer semestre, la sociedad alcanzó ventas netas totales por $ 5.345 millones, 22,8% por encima de los $ 4.350 millones de igual período de 2011. Es decir, que en un año facturó $ 1.000 millones más. De ese total, Cablevisión aportó $ 3.697 millones, $ 500 millones por encima del año anterior.

Resultado: pese a la mayor facturación, la ganancia se redujo 20% o $ 100 millones a valores reales, de $ 432,5 millones obtenidos en la primera mitad de 2011 a $ 544,5 millones entre enero y junio del corriente ejercicio. En el caso de Cablevisión fueron $ 10 millones menos, hasta $ 453,7 millones.

Por rubro: la televisión por cable e Internet significa casi el 70% de los ingresos del Grupo ($ 3.686 millones). Le sigue el rubro “Impresión y Publicación”, que es la sección en la que se incluyen todos los diarios bajo el paragüas del holding, con $ 1.124 millones. Completan “Producción y distribución de contenidos”: $ 563,8 millones y “Contenidos digitales y otros”: $ 174 millones.

Abonados: se sumaron 100.000 abonados a la TV por cable hasta superar la barrera de los 3,5 millones de abonados en todo el país. En lo que respecta al acceso a Internet, se creció en más de 200.000 clientes llegando a 1.432.826.





Antenas: la radiación no ionizante en Buenos Aires es más de tres veces menor que el máximo permitido

19 08 2012

[Este texto se publicó el 20 de julio de 2012 en La Nación]

Los porteños que miran con recelo la antena de telefonía celular, radio o TV que hay cerca de su casa o su trabajo deberían quedarse tranquilos: un estudio de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad (APRA) determinó que en ningún rincón de Buenos Aires se superan los niveles de radiaciones no ionizantes establecidos por las leyes.

Sin embargo, en las conclusiones del relevamiento se afirma que “se encontraron valores altos de radiación en las terrazas con antenas”. Y, además, “las empresas deben tener especiales recaudos con sus operarios que trabajan muy próximos a estas estructuras porque pueden estar expuestos a radiaciones no ionizantes mayores”, advirtió Javier Corcuera, presidente de la APRA.

Los mayores valores registrados son más de tres veces -y en algunos casos más de 20- menores que el máximo permitido, de 27,5 v/m o campos magnéticos (la unidad en la que se mide). Superados esos índices, la exposición a este tipo de radiación podría provocar “un efecto calórico, reflejado en un aumento de la temperatura de ciertas zonas del cuerpo. Además, diferentes estudios comprobaron que producen reacciones químicas o inducción de corrientes eléctricas en los tejidos y células”, según la propia APRA.

Aunque siempre por debajo de los máximos permitidos, los barrios con mayores niveles de radiación (ver aparte) son Saavedra, Recoleta, Parque Patricios, Retiro, Villa Soldati y Constitución. En los últimos años, el crecimiento exponencial de la telefonía móvil agigantó los fantasmas sobre esta contaminación invisible. Y, aunque algo inadvertida, se sumó hace menos tiempo la televisión digital terrestre (TDT), que ya tiene varias antenas en el área metropolitana, las principales en la azotea del edificio del Ministerio de Desarrollo Social, en 9 de Julio y Moreno, y en el edificio Alas, en Leandro N. Alem y Viamonte. Se estima que en la ciudad hay más de 1000 antenas que emiten radiaciones electromagnéticas.

En Saavedra, los mayores niveles de radiación se deben a la presencia en Villa Martelli, partido de Vicente López, de emisoras de muy elevada potencia. También son mayores los niveles de radiación en el Parque Roca, Villa Soldati, donde se encuentra la antena de Radio América. En el edificio Alas, en el límite de los barrios de San Nicolás y Retiro, también tienen antenas de los canales de TV 2, 9, 11 y 13 y las FM Rock&Pop y Cadena 3, entre otras.
Leer el resto de esta entrada »








Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 8.138 seguidores